El exdirector de Materiales Educativos de la Secretaría de Educación Pública (SEP), Marx Arriaga, fue recibido con gritos y abucheos en el aeropuerto de Ciudad Juárez, Chihuahua, al regresar a su plaza como maestro tras ser despedido.
Arriaga abandonó este martes su cargo, finalizando así los cuatro días que se atrincheró en sus oficinas en la Ciudad de México. Tras ser notificado verbalmente de su despido el pasado viernes, el exfuncionario se negó a salir hasta recibir un documento que formalizara su salida. Ante la presión de funcionarios jurídicos de la SEP y la policía, finalmente firmó el documento que exigía, declarando: "Esto es lo mínimo que un trabajador debería recibir".
Arriaga sostuvo que su lucha no fue por el cargo, sino para evitar que se modificaran los libros de texto a un modelo "neoliberal". Aseguró que el titular de la SEP, Mario Delgado, fue quien lo despidió y pidió la intervención de la presidenta Claudia Sheinbaum. Sheinbaum, a su vez, negó que los libros fueran propiedad personal de Arriaga y confirmó que se le ofreció un puesto diplomático en el extranjero, algo que él rechazó.
Al llegar a Ciudad Juárez, un grupo de manifestantes le gritaron consignas como "¡Fuera Arriaga!" y "¡Los libros no son tuyos!". En respuesta, Arriaga acusó a Delgado de organizar la protesta, afirmando que el titular de la SEP busca "cambiar los libros para dar una educación al sector empresarial" y crear "mano de obra barata". "Nosotros seguiremos luchando por una educación distinta", concluyó.