La violencia continúa en México tras el asesinato del líder del cártel de 'Jalisco Nueva Generación', Nemesio Oseguera, conocido como 'El Mencho'. En Jalisco, hombres armados bloquearon carreteras principales quemando vehículos. En Guadalajara, segunda ciudad más grande del país, tiendas y escuelas cerraron por temor a la escalada de disturbios. La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, confirmó la eliminación de los bloqueos de carreteras instalados por hombres armados, afirmando que 'la protección de la población es una prioridad' y que 'el país está tranquilo y en paz'. Ella negó la participación de tropas estadounidenses, mencionando solo un intercambio de inteligencia. Oseguera, de 59 años, era uno de los más buscados de Estados Unidos, con una recompensa de 15 millones de dólares por su cabeza. El lunes, las autoridades mexicanas desplegaron 10,000 soldados en Jalisco para contener una ola de violencia que estalló después de la muerte del líder del cártel. El Ejército Mexicano informó de que Oseguera resultó herido durante una operación en el área de Tepalpa y murió mientras era trasladado en avión a la Ciudad de México. La Casa Blanca ha advertido a los cárteles de la droga mexicanos contra el daño a ciudadanos estadounidenses. La portavoz de la Casa Blanca, Caroline Levitt, instó a todos los estadounidenses en México a seguir las directrices del Departamento de Estado. Tras el asesinato del líder, se reportaron ataques y violencia en unos 20 estados. Según el gobierno mexicano, aproximadamente 25 elementos de seguridad, incluyendo miembros de la Guardia Nacional y fiscales, así como 30 miembros del cártel, murieron en enfrentamientos que siguieron a la operación militar. El cártel de 'Jalisco Nueva Generación', fundado en 2009, es considerado una de las redes de tráfico de drogas más poderosas del mundo.
Violencia en México tras el asesinato del líder del cártel
Una ola de violencia estalló en México tras el asesinato de un líder de uno de los cárteles de droga más poderosos del país. Las autoridades desplegaron tropas y la Casa Blanca advirtió contra el daño a ciudadanos estadounidenses.