Local 2026-03-25T02:38:22+00:00

Estudiantes convierten el Centro de León en aula

Estudiantes del Tecnológico de Monterrey en León salieron a las calles de la ciudad como parte de la iniciativa Campus Madero. El objetivo del proyecto es vincular el aprendizaje con el territorio real, permitiendo que los estudiantes estudien la ciudad en la práctica, no solo en teoría. La idea es que los futuros profesionales conozcan y entiendan la ciudad en la que trabajarán.


Estudiantes convierten el Centro de León en aula

El Centro de León dejó de ser paisaje para convertirse en aula. Estudiantes salieron a recorrer sus calles como parte de Campus Madero, una iniciativa que busca vincular el aprendizaje con el territorio real. “La intención partió por una iniciativa de llevar las clases hacia la ciudad para que los alumnos puedan utilizar la ciudad… y también aportar algo desde las aulas a la ciudad”, explicó Alexandra González Aguirre, directora de entrada de estudios creativos en la escuela de arte y arquitectura del Tec de Monterrey campus León.

Aprender lo que se pisa El ejercicio parte de una premisa simple pero contundente: no se puede transformar lo que no se conoce. “Como dice Luis (Alegre), no se puede estudiar y querer lo que no conocen, al final es que lo conozcan y que conecten con su ciudad para después hacer proyectos”, Alexandra González Aguirre, directora de entrada de estudios creativos en la escuela de arte y arquitectura.

De la periferia al corazón Impulsado desde el Tecnológico de Monterrey, Campus Madero surge también como respuesta a la distancia física entre el campus y la ciudad. “Queda en una base muy retirada de la ciudad, entonces era como, cómo llevamos a los alumnos al centro para que lo conozcan”, explicó González Aguirre.

Una ciudad que se lee en capas Durante el recorrido, el cronista de la ciudad, Luis Alegre, ofreció una lectura que fue más allá de la anécdota: una interpretación del Centro desde el paso del tiempo, donde cada calle guarda huellas acumuladas. Su relato permitió entender la ciudad desde una perspectiva de larga duración, donde las transformaciones no son inmediatas, sino sedimentadas en cada tramo que hoy se camina.

Diez años sacando la escuela a la calle Campus Madero tiene ya una década de trabajo desde la escuela de arte, arquitectura y diseño, con ejercicios que parten de problemáticas reales. “Llevamos diez años haciendo el proyecto… la idea nació de traer a los alumnos acá, y hoy todavía trabajamos con una maqueta en la ciudad como taller”, explicó.

Contra la teoría vacía El objetivo es romper con la enseñanza abstracta y acercar a los estudiantes a lo concreto. “Se te da una visión real de lo que está pasando… no son casos teóricos o hipotéticos, sino que estás trabajando con lo que hay”, afirmó.

Porque al final, como resume la propia lógica del proyecto: la ciudad no se estudia desde lejos, se camina, se observa y se entiende.