La historia de la marca Sabritas comenzó hace más de 75 años en la colonia Morelos de la Ciudad de México, con Pedro Marcos Noriega y Guadalupe. Empezaron su negocio de botanas desde casa y repartían sus productos a bordo de una bicicleta. Poco a poco, la canasta de mimbre que llenaban con bolsitas de celofán se vaciaba cada vez más rápido. Ante la creciente demanda, la pareja abrió una pequeña fábrica y, en 1943, fundó su empresa: Golosinas y Alimentos Selectos, a través de la cual vendían papas, habas, chicharrones, cacahuates y muéganos. Con la creación de la empresa, el éxito de la familia Noriega siguió en aumento, por lo que decidieron registrar su negocio ante un notario para asegurar la marca. En 1948 se acercaron para realizar el registro; sin embargo, les indicaron que Golosinas y Alimentos Selectos no era un nombre adecuado, por lo que comenzaron a buscar alternativas. Fue entonces cuando Guillermo Noriega, hijo de la pareja, se involucró y propuso un nombre que revolucionó el negocio familiar: ‘Sabritas’, una palabra que, aunque no lo parezca, tiene un origen claro. “Es un juego de palabras entre ‘sabrosas’ y ‘fritas’”, explica el sitio web. Con el nuevo nombre, el crecimiento continuó; sin embargo, las botanas seguían distribuyéndose de la misma manera: en bicicletas y canastas de mimbre. Para 1963, Pedro Noriega falleció, por lo que Guillermo, entonces de 28 años, quedó al frente del negocio e implementó cambios para impulsar su expansión. Comenzó a llevar la marca a otras regiones del país y, solo dos años después, el crecimiento “despegó a lo grande”, de acuerdo con el sitio oficial, lo que marcó una nueva etapa. En 1965 se concretó la unión entre PepsiCo y Frito-Lay, quienes un año después buscaron a Guillermo Noriega para proponerle integrar Sabritas a su portafolio internacional. Guillermo vio en la propuesta una oportunidad de crecimiento; sin embargo, antes de aceptar estableció condiciones para preservar la esencia de la marca: Conservar el nombre Sabritas y Mantener su identidad como una marca hecha en México. El sitio oficial señala que PepsiCo no solo aceptó, sino que contrató a Guillermo como CEO de la empresa durante cinco años para facilitar la transición y “sensibilizar al equipo sobre la esencia mexicana”. Con la compra también llegaron cambios en la imagen, y en 1966 apareció Óscar, la carita sonriente que caracteriza a la marca, muy similar a la actual. A partir de entonces comenzó la mayor expansión. Las papas con jugo de limón, salsa y una pizca de sal son un manjar que muchos han probado. La presentación más común es la clásica bolsa de celofán transparente, ideal para llevar y disfrutar en cualquier momento. La preparación es tan popular que incluso Sabritas, una de las marcas de frituras más reconocidas, comenzó de esa forma: con botanas empaquetadas en bolsas de celofán. Más allá de las papas, actualmente la marca es identificada por productos como Cheetos, Churrumais y Doritos; sin embargo, en sus inicios era conocida por vender habas, cacahuates y chicharrones.
La historia de la marca Sabritas: de negocio familiar a gigante internacional
La historia de la marca mexicana Sabritas, que comenzó con la venta a pequeña escala de botanas en una bicicleta y se convirtió en parte de la corporación internacional PepsiCo, conservando su esencia mexicana.