Salud es primero en América Latina: desigualdades que amplifican el reto. El informe subrayó que en América Latina las brechas se profundizan debido a factores estructurales como la desigualdad socioeconómica, la diversidad lingüística y la fragmentación de los sistemas de salud, lo que dificulta el acceso equitativo a la información y a los servicios. En este contexto, el documento destacó que grupos como mujeres, personas mayores y poblaciones de bajos ingresos enfrentan mayores barreras, lo que incrementa su vulnerabilidad sanitaria. En el caso de México, los datos revelaron que una mejora del 25% en alfabetización en salud podría traducirse en ganancias anuales de 179 mil millones de pesos. Asimismo, se documentó que el costo promedio de atención para personas con baja alfabetización alcanza los 39,537 pesos, frente a 14,247 pesos en quienes presentan niveles adecuados. El informe también retomó evidencia de la ENSANUT 2016, donde solo el 24.5% de pacientes con diabetes reportó control adecuado, reflejando limitaciones en el acceso a información y en la capacidad de autocuidado. Evidencia regional: patrones consistentes en América Latina. Los hallazgos en Brasil, Colombia y Costa Rica confirmaron tendencias similares: mayores costos, menor calidad de vida y brechas asociadas a factores educativos y económicos. En países como Colombia, por ejemplo, se documentó una relación directa entre nivel de alfabetización y calidad de vida, mientras que en Brasil y Costa Rica se identificaron beneficios económicos relevantes al implementar estrategias focalizadas. Incluso en contextos no incluidos en el índice, como Argentina, estudios académicos mostraron prevalencias elevadas de alfabetización insuficiente, particularmente en pacientes con enfermedades crónicas. Cinco acciones estratégicas para transformar el panorama. El documento propuso cinco líneas de acción prioritarias para abordar el problema de manera estructural: Integración intersectorial, incorporando la alfabetización en salud como un derecho humano dentro de políticas públicas. Transformación de organizaciones sanitarias, adaptando procesos para hacerlos comprensibles. Co-creación de información, desarrollando materiales junto con las comunidades. Combate a la desinformación, mediante redes comunitarias y actores locales. Medición sistemática, para identificar barreras y orientar intervenciones. Este enfoque plantea que la alfabetización en salud debe dejar de considerarse un problema individual y convertirse en una responsabilidad compartida entre gobiernos, sistemas de salud, sector privado y sociedad civil. Un cambio de paradigma en salud pública. El mensaje central de la iniciativa enfatizó que invertir en alfabetización sanitaria no solo responde a criterios de equidad, sino que representa una de las oportunidades económicas más relevantes para los países de América Latina. La propuesta busca consolidar un modelo en el que la información accesible, la educación en salud y la participación comunitaria se conviertan en pilares para mejorar los resultados sanitarios y reducir las desigualdades. Una declaración internacional planteó acciones estratégicas para enfrentar las brechas estructurales en comprensión de la salud en la región. Un grupo de 14 especialistas internacionales presentó en 2026 una Declaración de Consenso acompañada del informe “Del consenso a la acción: impulsando el progreso en la alfabetización en salud”, con el objetivo de situar este tema como eje central de las políticas públicas en América Latina. La iniciativa, desarrollada en el marco del Health Inclusivity Index de Economist Impact y con el respaldo de Haleon, marcó un cambio de enfoque: pasar del análisis del problema a la implementación de soluciones concretas. Una problemática estructural con impacto económico y social. El documento evidenció que la baja alfabetización en salud representa un desafío significativo para los sistemas sanitarios. De acuerdo con los datos presentados, las personas con menor comprensión en salud generan costos hasta 2.8 veces mayores en comparación con quienes cuentan con niveles adecuados. Este incremento está asociado a un mayor uso de medicamentos con receta, consultas médicas y servicios de urgencias, lo que repercute directamente en la sostenibilidad de los sistemas de salud. Además, se estimó que reducir en 25% la baja alfabetización sanitaria podría generar ahorros globales de hasta 303 mil millones de dólares anuales, posicionando este indicador como uno de los factores con mayor potencial de impacto económico.
PORQUÉ LA SALUD ES PRIMERO: desigualdades que amplifican el reto
El informe subraya las brechas estructurales en salud en América Latina, como la desigualdad y la fragmentación de sistemas. En México, mejorar la alfabetización sanitaria podría generar miles de millones de pesos. Un grupo de 14 especialistas propuso acciones estratégicas, destacando el gran potencial económico de invertir en salud.