En 2025, prácticamente 4 de cada 10 aspirantes que apostaron todo por su mérito y seleccionaron solo opciones de la UNAM y el IPN no obtuvieron un lugar y tuvieron que buscar otra alternativa, o quizá abandonaron sus estudios. Segundo, se promete un lugar en la escuela más cercana al domicilio de los aspirantes, pero en realidad, en ninguna parte de la convocatoria ni del proceso de selección se considera este criterio: no se realiza georreferenciación ni se limitan las opciones por área geográfica. Es una decisión que definirá prácticamente el resto de la vida de los estudiantes. Y ahí es donde debería centrarse la discusión. La conversación de esta semana se ha enfocado en cómo promocionar el nuevo sistema, pero lo esencial, el derecho a aprender, está quedando fuera del debate. ¿Pondrá esto también en la balanza la decisión de inscribirse? Era previsible que un nuevo proceso enfrentara ajustes, y hoy la convocatoria es mucho más clara, pero lo que no puede normalizarse es la falta de claridad. ¿Qué tan clara es la información para los aspirantes a egresar de secundaria? ¿Es equitativo el proceso? No es un tema menor, ni una más de las piezas de comunicación: es una decisión que impacta trayectorias educativas completas. La evidencia parece indicar que no, ya que menos alumnos de tercer año de secundaria se registraron. Por lo tanto, si uno de los pretextos para cambiar el proceso de selección era que los estudiantes abandonaban la educación media superior porque la escuela quedaba muy lejos, con estas nuevas modalidades no estamos resolviendo ese problema. Finalmente, en 2025 la cifra total de aspirantes reportada por la autoridad educativa fue de 272,726; esto es un 4.4% (12,500 estudiantes) menos que los que se inscribieron en 2024 con el mecanismo anterior. 'Mexicanos Primero' exige que nadie quede fuera, porque aprender importa. Cada estudiante que queda fuera del sistema es a quien no se le garantiza el derecho humano a la educación. Y la verdad prefiero no responder y pensar que es una estrategia para llegar al público adolescente. Porque, más allá del tono, de los videos del Secretario y de la narrativa, lo relevante es el contenido. Había que tomar muchas decisiones desde el inicio y quizá esto fue confuso y desincentivó el registro: elegir solo opciones sin examen, solo las que ponían el examen como requisito, o una combinación de ambas. ¿Cómo se distingue hoy a un Secretario de Educación de un influencer? ¿Antes no había lugar para todos y ahora sí? Y en este caso, el contenido es la convocatoria 'Mi Derecho, Mi Lugar'; es decir, el mecanismo mediante el que miles de jóvenes definirán su acceso a la educación media superior en la Zona Metropolitana de la Ciudad de México. Y la pregunta de fondo es: ¿en qué momento se volvió opcional la dignidad del encargo que ocuparon Vasconcelos o Torres Bodet? Para eso basta revisar el proceso y los resultados de 'Mi Derecho, Mi Lugar' 2025, que contrastan con la promesa de: 'tienes un lugar garantizado en la prepa más cercana a tu casa, sin hacer examen'. Empecemos a desmenuzarlo. Antes, la diferencia era obvia: uno dirigía la política educativa de un país y el otro construía audiencia. En 2026 se metió un candadito más: ahora es necesario contar con Llave MX, una clave electrónica que permite realizar trámites en línea para los habitantes de la Zona Metropolitana de la Ciudad de México. Esto sigue siendo necesario, ya que los espacios ofertados son insuficientes para cubrir la alta demanda en estas escuelas, tradicionalmente percibidas como de mayor calidad. Primero, si bien es cierto que hay muchas opciones de bachillerato a las que se puede acceder sin examen, para ingresar a las preparatorias, los CCH y vocacionales de la UNAM y del IPN, sigue siendo necesario presentar un examen en línea con una serie de requerimientos técnicos y logísticos que no están al alcance de todos. Hoy la línea parece mucho más tenue.
Nuevo proceso de admisión en México: promesas y realidad
El artículo analiza el nuevo proceso de admisión a bachillerato de México, 'Mi Derecho, Mi Lugar', que promete un lugar garantizado en la escuela más cercana sin examen. El autor cuestiona la equidad y transparencia del sistema, citando estadísticas y problemas enfrentados por los aspirantes en 2025.