Deportes Eventos Local 2026-03-29T07:28:15+00:00

La reapertura del Estadio Banorte se convierte en tragedia y escándalo

La remodelación del estadio Azteca para el Mundial se convirtió en una pesadilla para los aficionados. Debido a una mala organización, la visibilidad nula desde las gradas y la muerte de un hincha, la inauguración se tornó en caos y escándalo.


La reapertura del Estadio Banorte se convierte en tragedia y escándalo

La remodelación del estadio, que debía ser un símbolo de modernización y preparación para el Mundial, se convirtió en una gran decepción para muchos aficionados. Las fotos confirmaron que los seguidores se vieron obligados a ponerse de pie debido a estructuras y barreras que obstruían su visión, creando un efecto dominó que finalmente también afectó a quienes estaban detrás. Lo que debía ser una experiencia premium terminó en pura frustración para varios asistentes. Allí es donde el enojo se viralizó, ya que el estadio, que había sufrido una gran remodelación para estar a la altura de un Mundial, no resolvió algo tan elemental como permitir una buena visión desde una de las zonas más codiciadas del recinto. De sueño a pesadilla. La contradicción de la noche fue evidente: el inmueble reabrió con gran pompa, con miras al Mundial, prometiendo modernización, relanzamiento e imagen internacional, pero la realidad fue otra: un partido insípido, problemas graves de logística, molestias para los aficionados, quejas sobre la experiencia en las gradas y una muerte que dejó todos los demás temas en segundo plano. En lugar de una celebración redonda, la reapertura del viejo Azteca se convirtió en un espejo incómodo de todo lo que no debería ocurrir en un estadio llamado a ser una de las caras del Mundial. La reapertura del remodelado Estadio Azteca, ahora rebautizado como Estadio Banorte, prometía una noche histórica de camino al Mundial este sábado; sin embargo, todo quedó opacado por el fallecimiento accidental de un aficionado, bloqueos en varios puntos, mala organización del transporte y el acceso, y una lluvia de críticas a la remodelación. El partido México contra Portugal sonaba a escaparate internacional, a ensayo general para la gran cita, a vitrina para presumir el 'nuevo' coloso de Santa Úrsula, pero la realidad golpeó con más fuerza que cualquier discurso inaugural: el partido terminó 0-0, sin alma, sin brillo y completamente superado por una cadena de polémicas que convirtió la jornada en un escándalo. Al final, lo menos importante fue el marcador; el empate sin goles entre México y Portugal, en un amistoso de preparación, quedó sepultado bajo una noche marcada por el caos para llegar al estadio, la indignación por una remodelación que dejó butacas con visibilidad prácticamente nula y, en el episodio más grave de todos, la muerte de un aficionado tras caer en la zona de palcos. Crisis mundialista. En el campo, pasó poco; México y Portugal empataron sin goles en el partido de reapertura del estadio tras casi dos años de trabajos de renovación. Gonçalo Ramos tuvo la opción más clara al estrellar un balón en el poste, pero fuera de eso, el juego dejó muy poco para una noche que pretendía venderse como histórica. Con bajas en ambos equipos, por lesionados y ausencias de peso, el espectáculo quedó lejos de las expectativas, pero lo más demoledor es que ni siquiera hizo falta un mal partido para arruinar la noche. La reapertura ya venía rota desde antes del silbatazo; desde horas previas al encuentro comenzaron a acumularse reportes de camiones insuficientes, problemas de traslado desde puntos como el Auditorio Nacional y Six Flags, así como bloqueos que afectaron las rutas hacia el estadio. A eso se sumaron manifestaciones en los carriles centrales de Periférico Sur, a la altura de la ENAH, con consignas por vivienda digna y contra la gentrificación. Así, el partido inaugural de esta nueva etapa del inmueble se convirtió en una carrera contrarreloj contra el tráfico, los cierres y la desorganización. Tragedia inaugural. En ese contexto, la noticia surgió minutos antes del partido; la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC) informó que en la zona de palcos un aficionado, presuntamente en estado de ebriedad, intentó bajar del segundo al primer nivel brincando por la parte externa, cayó hasta la planta baja y murió a pesar de ser atendido por personal médico. Ese hecho, por sí solo, ya habría marcado cualquier jornada, pero en una noche que pretendía presentar el estadio remodelado como símbolo de modernidad, seguridad y preparación mundialista, el impacto fue monumental. Con ello, la reapertura dejó de ser solo un evento deportivo para convertirse en una noche atravesada por la tragedia. En el minuto 22 y medio del encuentro entre México vs. Portugal hubo una pausa de rehidratación obligatoria que se presume se usará para comercialización en el mundial. Remodelación millonaria inútil. Como si todo eso no bastara, la otra gran polémica explotó desde las propias tribunas; los aficionados denunciaron que desde las primeras filas, las más cercanas a la cancha, la visibilidad era muy mala o incluso nula. La queja se resumió en una frase demoledora: 'Esta es la visibilidad desde la fila 1.'