La selección mexicana ha sido blanco de constantes críticas por su bajo nivel futbolístico en el último año. Ante Portugal, volvió a mostrar falta de ideas en ataque, lo que terminó por desesperar a los presentes en el Estadio Azteca. Las declaraciones de Aquino reflejan no solo su postura personal, sino también la fractura actual entre el equipo y su afición, una relación que se desgasta en un momento clave para el futuro del Tri. La polémica no tardó en encenderse tras el empate sin goles entre México y Portugal. Más allá del resultado, la noche estuvo marcada por los abucheos de una parte importante del público, cansado del rendimiento del equipo. En medio de esa tensión, Javier Aquino alzó la voz y generó intenso debate. El jugador de FC Juárez fue directo: reconoció el derecho de los fans a expresar su inconformidad, pero lanzó un mensaje contundente: quien no esté dispuesto a apoyar, debería abstenerse de ir al estadio. Sostuvo que los futbolistas no salen a decepcionar, sino a competir, y consideró injusto recibir solo reproches. Según Aquino, existe una cultura de apoyo condicionado que presiona al equipo en lugar de impulsarlo. El ex seleccionado insistió en la necesidad de construir una conexión más sólida entre la tribuna y los jugadores, especialmente de cara al Mundial 2026. Sin embargo, el enojo de los seguidores tiene fundamentos claros.
Crisis en el fútbol mexicano: Aquino responde a la crítica de los aficionados
Tras el empate con Portugal, la selección mexicana fue nuevamente criticada por su juego sin ideas. Javier Aquino respondió con dureza a los silbidos de los aficionados, afirmando que quienes no estén dispuestos a apoyar, es mejor que no vayan al estadio. Esto ha agravado las ya tensas relaciones entre el equipo y sus seguidores.