Cuando uno se detiene a pensarlo, es un esfuerzo enorme que puede dejar beneficios duraderos para la ciudad y para quienes la habitan. En muchas ciudades del mundo se ha estudiado la relación entre infraestructura deportiva comunitaria y bienestar. En estos espacios habrá actividades con los PILARES y con la propia comunidad. Serán puntos de encuentro para que familias, jóvenes y personas mayores organicen su tiempo alrededor del deporte, la salud y la convivencia. En los últimos días comenzó la entrega de canchas de fútbol por toda la Ciudad de México. La meta es ambiciosa: más de 500 canchas nuevas o rehabilitadas, 317 a cargo del Gobierno de la Ciudad y alrededor de 200 comprometidas por las alcaldías. El operativo de movilidad y seguridad dejó saldo blanco fuera del estadio y se notó la organización de la gente. Ese es el espíritu de eventos como la Copa del Mundo: adelantar inversiones y programas que unan a la ciudad en torno a un objetivo común, en este caso el bienestar social. Así se entiende también el llamado de la Jefa de Gobierno, Clara Brugada, a construir un “mundial de derechos”, donde las inversiones se traduzcan en beneficios concretos para la gente. Las canchas tienen medidas para fútbol 7 y fútbol rápido, y gracias a las eficiencias logradas se instalaron también dos multicanchas para básquetbol y otras actividades. Lo más valioso es lo que viene después. Una cancha, al final, es mucho más que una cancha. Esta semana tocó ver un caso especial: la entrega del deportivo de San Lucas Xochimanca, en Xochimilco, encabezada por la Secretaría de Turismo. Lo que lo hace distinto es que está ubicado en un ejido, lo que implica trabajar con la comunidad, respetar sus formas de organización y construir acuerdos. Todos ayudaron: comunidades aledañas, autoridades y sector privado. Estos espacios suelen detonar actividad física, mejorar la salud mental y fortalecer la convivencia. Cada vez estamos más cerca del silbatazo inicial. También está demostrado que la forma en que se gobiernan y se programan las actividades es clave para que realmente funcionen. Y forma parte del “Mundial Social” que impulsa la Presidenta Claudia Sheinbaum, con la rehabilitación y construcción de espacios deportivos en todo el país para que el Mundial 2026 deje un legado real en cada comunidad. Radar. El pasado 28 de marzo de 2026 la Ciudad de México demostró que está lista para recibir el Mundial. No se trata solo de hacer ejercicio. Así se hizo.
Construcción de instalaciones deportivas en la Ciudad de México para el Mundial 2026
Se está llevando a cabo un programa a gran escala en la Ciudad de México para construir y renovar más de 500 canchas de fútbol. Estos proyectos no solo preparan la ciudad para el Mundial 2026, sino que también buscan mejorar el bienestar social y la salud de los residentes, creando espacios comunes para todos.