¿Es esta una reconciliación genuina o Aguilar se dobló ante el éxito imparable de los corridos tumbados? El inesperado y, para muchos, hipócrita “romance” musical entre el veterano Pepe Aguilar y el fenómeno del momento, Peso Pluma. Pepe Aguilar pasa de humillar los corridos tumbados a “idolatrar” a Peso Pluma. Parece que a Aguilar se le olvidó muy rápido que en 2020, en una polémica entrevista con El Escorpión Dorado, tachó a las nuevas tendencias del género de ser “música mediocre, chafa y pinche”. Mientras Peso Pluma lo cubría de elogios llamándolo un artista que respeta “con su alma”, los internautas no perdonan y tachan a Aguilar de incongruente. De despreciar el género, pasó a publicar en sus redes que fue una noche de “puro orgullo mexicano” y hasta adoptó el eslogan de guerra del joven artista: “Pura Doble P”. ¿Dónde quedó la defensa de la “música de calidad”? En aquel entonces, el heredero de la dinastía Aguilar no tuvo pelos en la lengua para asegurar que los jóvenes estaban creciendo con “toda esta mierda”. ¡El mundo de la música regional mexicana está ardiendo! La polémica está servida y las redes no piensan olvidar. Pepe Aguilar no solo subió al escenario con la “Doble P” para cantar “El Rey”, sino que el cambio de discurso fue radical. Lo que parecía una noche histórica en San Antonio, Texas, se ha transformado en el blanco de las críticas más feroces en redes sociales. ¿La razón? Esas palabras no solo encendieron la red, sino que desataron una guerra frontal con Natanael Cano, quien no dudó en mandarlo “a la v...” por sus comentarios despectivos. Sin embargo, el orgullo parece tener fecha de caducidad cuando hay 19 mil personas gritando en el Frost Bank Center. La pregunta queda en el aire: ¿Se puede llamar “mierda” a un género y luego lucrar con sus máximos exponentes?
Pepe Aguilar: del desprecio a la adulación en la música mexicana
Un giro inesperado en la carrera de Pepe Aguilar, quien ha cambiado drásticamente su postura sobre los corridos tumbados, alabando públicamente a Peso Pluma después de una crítica previa y feroz al género. Esto ha desatado una ola de debate en las redes sociales.