El incremento en los precios de los alimentos en México continúa siendo el principal desafío para el banco central del país. En 2025, los precios en loncherías, fondas, torterías y taquerías mostraron aumentos por arriba del 8%, es decir, más del doble de la inflación general. Los economistas enfatizan que los precios en estos servicios de alimentos no están retrocediendo. Según explica Paulina Anciola de Banamex, este rubro refleja las mejoras en materia laboral. Por tercer año consecutivo, el alza en los precios relacionados con alimentos se convierte en el principal reto para el Banco de México (Banxico) en su objetivo de llevar la inflación al 3%. La junta de gobierno del banco central aplazó por un año la consecución de esa meta. Banxico observa cinco principales riesgos en su batalla contra la inflación: la persistencia de la inflación subyacente, presiones de costos, depreciación del peso mexicano, disrupciones por conflictos geopolíticos y afectaciones climáticas. Los precios de los alimentos, principalmente los procesados y agropecuarios, se han mantenido por arriba del 4% desde 2024. Este aumento se ve reflejado directamente en los establecimientos de comida. Otra presión focalizada es el alza en el IEPS a bebidas azucaradas y cigarrillos, que también empuja la inflación hacia arriba. Adicionalmente, se espera que el Mundial de Fútbol incida en este tipo de comercio y en sectores ligados con el turismo como hoteles y transporte aéreo. Todos estos elementos serán analizados por el equipo que encabeza Victoria Rodríguez en su próxima reunión de marzo, donde podría volver a extender su pausa en la baja de las tasas de interés. El consenso de los analistas es más pesimista y prevé que la inflación regrese al 4%. El desafío para Banxico es que el rubro de alimentos seguirá elevado este año. Esto se refleja en el componente subyacente, que marca la tendencia a mediano y largo plazo. En 2023, el banco central logró frenar la ola inflacionaria, sin embargo, el sector de alimentos, especialmente los procesados y agropecuarios, se convirtió en el principal ancla para la inflación, estancada en el 4% hasta 2025. Por ejemplo, en la primera mitad de enero, el precio del jitomate aumentó un 3,45% y el del limón un 15,21%. Aunque los analistas consideran que este alza es temporal, otros productos como las fondas y restaurantes muestran una persistencia en el aumento de precios en los últimos años. El precio de las bebidas azucaradas, que tuvo el mayor incremento con un 4% en la primera quincena de enero, también se debió al ajuste en el IEPS. "Es positivo para el consumidor y el trabajador, pero también representa un mayor costo en mano de obra en los servicios alimenticios que se va acumulando a otras presiones", indicaron los expertos. Estas otras presiones están relacionadas con factores climáticos, como las sequías que han afectado las producciones en años pasados.
Aumento de precios de alimentos en México desafía al banco central
En México, los precios de los alimentos, especialmente en fondas y restaurantes, aumentan más rápido que la inflación general, presentando un difícil reto para el Banco de México. El banco central ha pospuesto su meta de inflación y identifica varios riesgos, como el aumento salarial y el clima.