El análisis señala que el servicio de deuda presupuestado, los instrumentos de apoyo que vencen y los beneficios inciertos de la reestructuración implican una asistencia gubernamental adicional, lo que limita la consolidación fiscal a pesar de los vencimientos de deuda extendidos. Pese al estancamiento, México cumple con la reducción del déficit a 4.3% en 2025. Para la calificadora, la evaluación crediticia del país dependerá de tener mayor claridad sobre los apoyos a Pemex y el ritmo de la consolidación fiscal en el presupuesto preliminar de 2027, que se presentará en abril. A las presiones que imprime Pemex, señala también el débil crecimiento de la economía en un entorno donde la inversión privada aún no se reactiva y con un panorama incierto sobre la relación comercial con Estados Unidos. El déficit alcanzado por el gobierno mexicano al cierre de 2025 a 4.3% prendió alertas para la calificadora Moody's, pues se ubicó por debajo de las estimaciones principalmente por el continuo apoyo a Pemex y, en adelante, preocupa un crecimiento aún débil de la economía. 'A pesar de los avances en la revisión del T-MEC, la incertidumbre sobre el futuro marco comercial podría persistir más allá de julio, prolongando la debilidad de la inversión y complicando las perspectivas de crecimiento y fiscales', dijo. 'El apoyo continuo a Pemex y el menor crecimiento podrían retrasar la consolidación fiscal, aumentar los indicadores de deuda y ejercer más presión sobre el perfil crediticio soberano', dijo la agencia calificadora en un análisis publicado este jueves. La agencia calificadora señaló que los apoyos a la petrolera mexicana han significado restricciones para la flexibilidad del gasto, además, advierte que, a pesar de los esfuerzos, estos seguirán siendo necesarios pues mantiene pérdidas operativas y un flujo de caja libre negativo.
México reduce déficit, pero Moody's advierte de riesgos
El gobierno mexicano cumplió su meta de reducir el déficit presupuestario a 4.3% en 2025. Sin embargo, la agencia de calificación Moody's expresó su preocupación por el continuo apoyo a la petrolera estatal Pemex y el débil crecimiento económico, lo que podría retrasar la consolidación fiscal y aumentar la presión sobre la calificación crediticia soberana del país.