La desconfianza ya rebasó a la banca. Ocho de cada diez conversaciones digitales sobre el sistema financiero en México son negativas y reflejan rechazo directo. Se considera que depender del sistema digital bancario otorga mayor control a las instituciones financieras y al gobierno sobre el dinero de los ciudadanos. Los cibernautas consideran que la digitalización bancaria permite un monitoreo total de las finanzas personales. Los bancos son vistos como intermediarios que facilitan al Estado el acceso a información detallada sobre transacciones, lo que refuerza la idea de vigilancia y pérdida de privacidad. La percepción es contundente: la gente no ve seguridad, ve riesgo. Una investigación de DINAMIC, software de antropología digital, confirmó el tamaño del problema: más del 81% de los mexicanos que conversan en redes sociales expresa desconfianza hacia los servicios que ofrecen los bancos e instituciones financieras. Refirió que apenas un 1.8% muestra una opinión positiva hacia el sector bancario y el restante 16% se mantiene neutral. Se percibe que el sistema bancario no garantiza seguridad frente a delitos digitales. Inseguridad digital y fraudes no resueltos: 16.10%. "Hackeos" es la siguiente narrativa más usada en la conversación. En paralelo, el efectivo sigue dominando cerca del 70% de las transacciones, un dato que choca con una realidad incómoda: la banca no ha logrado generar confianza. Para el CEO de DINAMIC, Augusto del Río, el reto es claro: cambiar una percepción que hoy ve al sistema bancario más como un actor de control que como un facilitador económico. La exposición a fraudes y robos de datos genera desconfianza, especialmente ante respuestas poco efectivas de las instituciones financieras. Hoy, la conversación digital no deja margen: la desconfianza manda. "La conversación digital revela tensiones sociales profundas sobre el rol de la banca en la vida cotidiana. Esto demuestra que la conversación digital no está dividida, está cargada en contra de la confiabilidad del sistema financiero." Un análisis de 12 mil 873 conversaciones en X, Facebook, TikTok, Instagram y YouTube, recopiladas entre el 19 de febrero y el 20 de marzo, arrojó que el 81.5% de estas; es decir, 10 mil 498, expresan rechazo o desconfianza hacia la banca, apuntó. Inseguridad y hackeos La investigación arrojó que las narrativas más fuertes sobre los motivos de desconfianza hacia la banca apuntan a la vigilancia y pérdida de privacidad, además de la inseguridad digital por hackeos, rechazo a eliminar el efectivo y teorías de control económico. También aparece la exclusión de sectores sin acceso tecnológico y la percepción de cobros excesivos. Hoy, la ciudadanía percibe más riesgo que beneficio, y darle un giro a esta percepción es un reto para el sector si quiere disminuir el uso del efectivo", expuso del Río. Temores y rechazo vs. la banca La investigación evidenció que las principales narrativas y temores detectados por los usuarios fueron las siguientes: 1. Miedo a la vigilancia y pérdida de privacidad: 20.45%. La narrativa "rastrear el dinero" es lo que prevaleció en este rubro. 2. Teorías de control global y agendas internacionales: 10.50%. Una narrativa interesante es que en la conversación las personas colocaron la narrativa de la Agenda 2030 como parte de la conversación, al vincular a la banca con agendas globales de control económico. Consideran que la digitalización financiera responde a intereses internacionales que buscan centralizar el control del dinero y del comportamiento de la población. 3. Rechazo a la eliminación del efectivo: 12.15%. En este caso la conversación giró en torno a la narrativa de "adiós al efectivo", lo que es interpretado como una imposición que limita la libertad financiera. 4. Exclusión de sectores vulnerables: 8.75%. Adultos mayores, poblaciones rurales y personas sin acceso tecnológico son vistos como los más afectados en este intento de bancarización acelerada.
La desconfianza en la banca mexicana alcanza un punto crítico
Un estudio revela que más del 81% de los mexicanos desconfía de los servicios bancarios, considerando el sistema una herramienta de control que no garantiza seguridad. El efectivo sigue usándose en el 70% de las transacciones, pues los bancos no han logrado ganarse la confianza del público.