En este arranque del segundo trimestre de 2026, es necesario reflexionar acerca de cómo se está moviendo el sector energético, que ha sido uno de los puntales más importantes de la administración de la presidenta Claudia Sheinbaum para poder sacar adelante el prometido y ansiado crecimiento económico de nuestro país. Sin embargo, las noticias no son alentadoras. La burocracia y un calendario apretado, aunado a una planeación apresurada en los proyectos, podrían ser los principales riesgos para que el sector energético se vuelva la punta de lanza del desarrollo económico. Es necesario que la administración federal se apresure a desahogar el flujo de recursos para que las intenciones del Plan México se reflejen en un verdadero desarrollo de la economía, y de esta forma se puedan mitigar los efectos de la incertidumbre económica generada por las guerras de Estados Unidos, tanto la de Medio Oriente, como la guerra arancelaria. Por otra parte, los datos de Hacienda revelan también dónde están las prioridades del gobierno, pues la mayor parte de la poca inversión que llegó al sector energético entre enero y febrero de 2026, se concentró en el sector petrolero, con el 85.4 por ciento del total de los recursos. De acuerdo con una nota de El Financiero firmada por mi compañero Héctor Usla, citando datos de la Secretaría de Hacienda, durante los primeros dos meses de este 2026, la inversión registrada en el sector energético reportó un desplome de 75.8 por ciento con 24 mil 552 millones de pesos. Este segmento incluye a todas aquellas actividades relacionadas con el procesamiento de petróleo, combustibles, gas natural, LP, etc… así como a aquellas actividades que tienen que ver con la generación, transmisión y distribución de energía eléctrica en todo el territorio nacional. Al parecer, la amplia agenda de proyectos de infraestructura para el sector energético contemplados en el Plan México están marchando lento. Al sector eléctrico solo llegó el 6 por ciento en términos reales. No olvidemos que sin electricidad, es imposible impulsar el crecimiento.
El sector energético de México enfrenta dificultades
A principios de 2026, el sector energético de México, clave para el crecimiento económico, se enfrenta a serios desafíos. La inversión en el sector ha caído un 75,8%, y la burocracia y los plazos ajustados están obstaculizando la ejecución de los planes. La mayor parte de los fondos se dirige al sector petrolero, lo que pone en riesgo el desarrollo del sector eléctrico y el crecimiento económico general.