La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, anunció la instalación de un comité técnico para analizar la posibilidad del regreso del fracking al país y que dicha actividad se realice de manera sustentable. Lo anterior quiere decir que especialistas analizarán la forma en que el fracking reduzca los impactos ambientales al máximo. Cabe señalar que en México no hay impedimento legal alguno para aplicar el fracking en la explotación de hidrocarburos. Con el posible regreso del fracking se tiene como principal objetivo alcanzar la independencia de gas natural en México debido a que actualmente alrededor del 70 por ciento es importado de Estados Unidos. Sin embargo, el entonces presidente Andrés Manuel López Obrador se manifestó en contra de su uso y en su último año de gobierno mandó una iniciativa que incluía prohibir la minería a cielo abierto y el fracking con agua como fluido base. El experto en Energía, Ramsés Pech, apuntó que se necesitarían perforar entre 2 a 3 mil pozos no convencionales con fractura hidráquica para dar mayor incremento de producción. La recomendación del experto es permitir la entrada de inversionistas extranjeros, sobre todo estadounidenses, por su maquinaria y experiencia. Pech aseguró que fue un error dejar de realizar esta actividad, ya que se dieron cuenta del problema de la dependencia en el gas natural licuado. Advertió que en los próximos meses, EU controlará el mercado del gas natural, dejando a México en una posición vulnerable. Finalmente, destacó dos retos pendientes: elegir la tecnología con químicos biodegradables y encontrar lugares específicos para la extracción, preferiblemente en yacimientos profundos y con baja densidad poblacional.
El regreso del fracking en México: objetivos, retos y consecuencias
La presidenta de México anunció un comité técnico para analizar el regreso del fracking. El objetivo principal es alcanzar la independencia energética de EU, pero expertos advierten de retos técnicos, económicos y ambientales.