En el Estado de México, en el volcán Nevado de Toluca, ocurrió el secuestro del actor Alejandro Sandí. Él y sus amigas, las actrices Vanessa Arias y Esmeralda Ugalde, salieron de madrugada para ver el amanecer. Cerca de las 08:00 de la mañana, su vehículo fue interceptado por un grupo de hombres armados. El actor intentó tranquilizar a sus acompañantes en medio del desconcierto. Al intentar bajar del auto, uno de los agresores le apuntó con un arma en la cabeza. Lo cambiaron de vehículo, lo esposaron, le cubrieron los ojos y lo metieron en la cajuela. Sandí describió ese periodo como un encierro agobiante, sin referentes del tiempo y con limitaciones físicas que se intensificaron. En la cajuela, estaba acompañado por Frédéric Michel, un ciudadano francés también secuestrado. Tras 27 horas de cautiverio, fueron liberados en un operativo de las autoridades. Más tarde, Vanessa y Esmeralda se reunieron con él, un encuentro que se limitó a un abrazo y el llanto. El secuestro dejó secuelas psicológicas, como estrés postraumático, lo que lo llevó a iniciar terapias y alejarse de la actuación por varios años. Además, enfrentó un distanciamiento con Vanessa Arias, a quien no veía desde el incidente. Este alejamiento, explicó, fue una necesidad para procesar el episodio de manera individual, ya que ambos sufrieron miedo y desgaste emocional. También desmintió las versiones de un productor que afirmó que se trató de un «autosecuestro».
Secuestro del actor Alejandro Sandí en México
El actor mexicano Alejandro Sandí y sus amigas fueron secuestradas en el volcán Nevado de Toluca. Tras 27 horas de cautiverio, fueron liberadas. El incidente provocó estrés postraumático y un distanciamiento con sus amigas.