La epidemia de sarampión en México continúa activa y presenta una propagación diferenciada por regiones, con brotes relevantes en estados como Jalisco y Chiapas, informó el Dr. Mauricio Rodríguez, profesor de la Facultad de Medicina y vocero del Programa de Riesgos Epidemiológicos de la UNAM. Este fenómeno se agravó por variaciones en las coberturas de vacunación, dificultades para completar esquemas en poblaciones móviles y la caída en la vacunación durante la pandemia. A nivel regional, México enfrenta un escenario similar al de Estados Unidos y Canadá, donde el virus ha circulado de manera continua durante casi un año. El brote inicial en Chihuahua alcanzó alrededor de 4 mil 400 casos y posteriormente el virus comenzó a propagarse hacia otras entidades. Actualmente, el sarampión tiene presencia en los 32 estados del país, aunque con comportamientos distintos. El experto destacó que Jalisco y Chiapas son los estados que más han estado aportando a la epidemia nacional. Subrayó que cada región enfrenta retos específicos, desde comunidades completas sin antecedente de vacunación, hasta jornaleros agrícolas, personas en situación de movilidad y poblaciones indígenas con coberturas bajas. Rodríguez explicó que el sarampión inicia con síntomas similares a un catarro fuerte, lo que dificulta su identificación temprana. Aunque la mayoría de los casos no son graves, el especialista advirtió que pueden presentarse complicaciones pulmonares, auditivas y hospitalizaciones, lo que incrementa el riesgo de contagio en la comunidad. Señaló la importancia de estar pendiente de las indicaciones locales, revisar las cartillas de vacunación y reforzar las medidas para evitar contagios. Indicó que no hay problema en que personas mayores de 49 años decidan vacunarse, especialmente personal de salud y educativo. Sin embargo, una persona puede contagiar desde cuatro días antes de la aparición del exantema hasta cuatro días después. De acuerdo con criterios técnicos internacionales, esta situación implica la pérdida de la categoría de país libre de sarampión. Por ello, recomendó medidas preventivas desde la fase respiratoria, como el uso de cubrebocas, ventilación de espacios, higiene de manos y evitar convivencias innecesarias. Respecto a la vacunación, aclaró que quienes ya padecieron sarampión no requieren vacunarse nuevamente, ya que adquieren protección duradera. "Todos los estudios que se han hecho […] indican que las personas mayores de 50 años tienen niveles protectores suficientes", afirmó.
Epidemia de sarampión en México: brotes en Jalisco y Chiapas
La epidemia de sarampión en México continúa activa con una propagación diferenciada. Se reportan brotes significativos en Jalisco y Chiapas. Un experto de la UNAM subraya la importancia de acelerar la vacunación y adaptar las medidas a las condiciones locales para contener el virus.