Padres en México exigen reubicación inmediata de escuelas por refinería peligrosa

Más de 200 padres de Tabasco exigen la reubicación inmediata de dos escuelas colindantes a una refinería por el ruido constante, olores a gas y riesgo de fuga de gas mortal. Aseguran que la salud y vida de sus hijos están en peligro.


Padres en México exigen reubicación inmediata de escuelas por refinería peligrosa

Más de 200 madres y padres de familia del jardín de niños “Agustín Melgar” y de la primaria “Abías Domínguez Alejandro”, ubicadas en la colonia Lázaro Cárdenas del Río, en Paraíso, Tabasco, exigieron al gobierno federal la reubicación inmediata de ambos planteles escolares, los cuales colindan barda con barda con la refinería Olmeca de Dos Bocas. Señalaron en conferencia de prensa que el 19 de noviembre de 2024 entregaron un oficio dirigido a Mario Delgado Carrillo, titular de la Secretaría de Educación Pública (SEP), solicitando formalmente la reubicación de las escuelas y la implementación de medidas urgentes de protección, pero no han recibido respuesta alguna. Afirmaron que las escuelas se encuentran a menos de 500 metros de instalaciones de alto riesgo, como los tanques de aguas amargas y la planta recuperadora de azufre, de donde podría liberarse ácido sulfhídrico, un gas altamente tóxico y potencialmente mortal. “Necesitamos respuestas claras y rápidas por parte de las autoridades de educación y de las responsables de la refinería. A estas escuelas les construyeron la refinería Olmeca a un lado; colindan barda con barda. Si un día ocurre un desastre, no habrá tiempo de correr”. Los padres explicaron que desde el inicio de la operación de la refinería se han vuelto cotidianos los olores a gas, el ruido ensordecedor constante, la presencia de humo negro y la caída de partículas, así como síntomas de mareo, náuseas y problemas respiratorios en las niñas y niños, lo que ha obligado a evacuar las escuelas en varias ocasiones. “Ésta es una bomba de tiempo. No podemos seguir así. Lo que era un verdadero Paraíso hoy es un lugar que enferma y amenaza todos los días a nuestros hijos”, denunciaron. “Alejar a nuestros hijos del peligro es una medida preventiva de vida o muerte”. Ante esta situación, las familias hicieron un llamado urgente a la presidenta Claudia Sheinbaum y al gobernador de Tabasco, Javier May, “no sólo como autoridades sino como madre y padre que son”, para que asuman su responsabilidad y actúen de manera inmediata. A pesar de ello, denunciaron que no existen protocolos de seguridad adecuados, ni alarmas, ni rutas claras de evacuación en los planteles. “No vamos a quedarnos callados. Señora presidenta y señor gobernador, apelamos a ustedes, no sólo como autoridades sino como madre y padre que son. Pero nosotros sí asumimos la nuestra como padres y madres, como comunidad y como ciudadanos. Les inscribimos en las escuelas cercanas porque creemos firmemente en su derecho a aprender y crecer en un entorno seguro. El lugar donde vivimos y donde intentamos formar a nuestros hijos se ha convertido en un foco de riesgo permanente”. “Amor por nuestras hijas e hijos, por nuestra comunidad, por la vida. Es indignante que las niñas y los niños vean comprometida su salud y su futuro cuando están empezando a construirlo. Es inaceptable que, frente a riesgos conocidos y documentados, y violando normas vigentes, las autoridades responsables mantengan una omisión prolongada, aun teniendo las atribuciones y los recursos para actuar”. “Hacemos un llamado a garantizar el derecho a un medio ambiente sano de estas niñas y niños. Si nos toca luchar, lo haremos. Queremos salud, no enfermedad. Exigimos nuestro derecho a un ambiente sano, a la salud, a la vida y a un futuro digno para nuestras hijas y nuestros hijos. Alejar a nuestros niños del peligro es de vida o muerte”. “No pedimos privilegios. Ésta es una bomba de tiempo. No se esperen a que pase una tragedia para actuar”, advirtieron las familias. “Desde el Centro Mexicano de Derecho Ambiental, A.C. (Cemda) y Conexiones Climáticas, nos sumamos a la exigencia de estas familias”. “No es normal sacrificar a una población. La presidenta Sheinbaum y el gobernador May, deben resolver este problema de manera urgente, coordinada y con la participación de las familias afectadas”.