Scotiabank México emitió un informe especial en el que llamó a sus clientes y al público en general a reforzar sus hábitos de verificación ante el aumento de fraudes por suplantación de identidad (spoofing). Esta es una práctica en la que los delincuentes buscan hacerse pasar por instituciones financieras para obtener información confidencial. El banco explicó que este tipo de fraude puede presentarse a través de distintos canales, como llamadas telefónicas, mensajes SMS, correos electrónicos o sitios web falsos, en los que se solicita a los usuarios compartir datos sensibles —como contraseñas, códigos de verificación o información bancaria—, generalmente bajo escenarios de urgencia o aparente riesgo. Frente a dicho contexto, la institución financiera indicó que todos deben tener cuidado con el spoofing. Subrayó que la prevención y la educación financiera son herramientas clave para reducir riesgos y proteger la información personal.
Cinco consejos prácticos contra el spoofing Para evitar la suplantación de identidad y que utilicen tus datos para vaciar tus cuentas o solicitar créditos a tu nombre, Scotiabank te recomienda: Desconfía de mensajes o llamadas que soliciten acciones inmediatas o información sensible. No compartas contraseñas, NIP ni códigos de verificación, incluso si el contacto aparenta ser de una institución financiera. Activa la autenticación de dos factores en tus cuentas siempre que esté disponible. Utiliza herramientas de bloqueo de llamadas y filtros de spam en tus dispositivos. Verifica directamente con tu banco cualquier comunicación sospechosa, a través de canales oficiales.
La Condusef reportó que estos fraudes ya representan 60% de las reclamaciones en el sistema financiero. Así de rápido te vacían. El fraude por spoofing o suplantación de identidad está creciendo y hasta seis de cada diez estafas se concretan a través de tal mecanismo. Scotiabank México lanzó una alerta de seguridad al respecto y advirtió que los delincuentes se hacen pasar por instituciones, empresas o contactos conocidos para robar contraseñas, NIP o información bancaria a través de llamadas, SMS, correos o páginas falsas. El golpe no es menor. Te hablan “del banco”, te meten prisa y te piden un código. Si respondes, ya perdiste.