El Partido Verde de México ha mostrado señales crecientes de que su alianza con el partido Morena es dudosa, y algunos miembros parecen querer monetizar su apoyo a la Cuarta Transformación (4T). El debate interno se intensifica a medida que los analistas discuten la viabilidad de este acuerdo político. Muchos observadores señalan que el apoyo económico y la estrategia política pueden entrar en conflicto.
Según fuentes del partido, la línea de acción incluye la propuesta de un paquete de incentivos para los votantes de la 4T, pero este paquete también implica mayores costos para la campaña. El presidente del Partido Verde, Miguel López, expresó su preocupación por la sostenibilidad de la alianza en un discurso reciente. Además, se plantea la posibilidad de que el partido cobre una comisión por cada propuesta de ley que apoye.
En palabras del líder de la oposición, "La alianza con Morena solo servirá para diluir la identidad del Partido Verde y aumentar el precio de la política para los ciudadanos", se dijo en un encuentro privado. Los miembros del partido argumentan que la asociación puede ofrecer visibilidad y recursos. Sin embargo, el riesgo de perder credibilidad aumenta si los intereses económicos prevalecen.