La Marina Armada de México desmanteló 10 campamentos utilizados por grupos delictivos durante el operativo de búsqueda de los 10 mineros desaparecidos en el municipio Concordia, Sinaloa. Los elementos de la Semar realizaron las acciones en Los Naranjos y El Verde, donde aseguraron mil 600 cartuchos útiles, 46 cargadores, cuatro chalecos tácticos, un casco balístico y un artefacto explosivo de fabricación casera. Las autoridades detallaron que los campamentos presentaban indicios de haber sido usados por miembros del crimen organizado, por lo que fueron inhabilitados y desmantelados como parte de las acciones para recuperar el control territorial en la zona.
El artefacto explosivo localizado fue destruido en el mismo sitio, siguiendo protocolos de seguridad, mientras que el resto del material asegurado quedó a disposición de las autoridades para la investigación. Mientras tanto, este miércoles autoridades detuvieron a cuatro personas ligadas al secuestro de los 10 mineros de Vizsla Silver, ocurrido el 23 de enero. La Secretaría de Seguridad Pública estatal precisó que en una operación, la tarde del 3 de febrero, fueron detenidos dos civiles en El Verde, asegurando dos armas AK-47, ocho cargadores, 240 cartuchos y dos chalecos tácticos. En otro operativo, detuvieron a dos más con un fusil SCAR, una pistola Glock, tres cargadores y 55 cartuchos.
La fiscal de Sinaloa, Claudia Sánchez Kondo, informó que fueron encontradas las pertenencias de los diez mineros tras cinco cateos en Mazatlán y Concordia. "Se han localizado tarjetas de identificaciones, por eso se tiene la certeza de que son las personas que están privadas de la libertad", afirmó. El secretario de Seguridad, Omar García Harfuch, explicó que en el área opera una célula de Los Chapitos, facción del Cartel de Sinaloa, quienes estarían detrás del secuestro.
Las fuerzas de seguridad de Sinaloa anunciaron el rescate de dos de los seis turistas presuntamente secuestrados el martes en Mazatlán. La Secretaría de Seguridad Pública informó que localizaron a una mujer y una niña en El Habal, mientras cuatro hombres permanecen desaparecidos. Estos hechos ocurren en un contexto de creciente preocupación por las desapariciones en México, un fenómeno que afecta a 133 mil familias y ha sido documentado por colectivos de búsqueda y organismos internacionales, especialmente en regiones con presencia delictiva. Sinaloa, uno de los principales estados mineros del país, enfrenta una problemática de violencia vinculada al crimen organizado que impacta a comunidades y sectores productivos.