En su libro “Ni venganza ni perdón”, el exconsejero jurídico del expresidente Andrés Manuel López Obrador, Julio Scherer Ibarra, describe un sexenio marcado por intrigas palaciegas, vendettas personales y funcionarios que, según su testimonio, traicionaron la confianza de AMLO o manipularon el poder para fines propios.
Sus acusaciones van desde el fiscal Alejandro Gertz Manero y el senador Adán Augusto López Hernández, pasando por el coordinador de asesores Jesús Ramírez Cuevas, el subsecretario de Salud durante la pandemia por Covid-19, Hugo López-Gatell, hasta llegar a la exministra Olga Sánchez Cordero. Te presentamos un recuento de acusaciones hechas por Scherer de cada personaje:
-
Alejandro Gertz Manero El actual embajador de México en Reino Unido es retratado como el principal antagonista. Scherer lo acusa de utilizar la Fiscalía General de la República (FGR) para ejecutar venganzas personales y extorsiones políticas. El conflicto entre Gertz y Scherer Ibarra estalló, según la versión del exconsejero, cuando Gertz lo acusó de orquestar una campaña mediática en su contra a través de la revista Proceso. En esa reunión, Gertz lanzó una amenaza directa: “Mire, Julio, usted tenía una opción: podía optar por tener fiscal amigo o tener fiscal enemigo, y usted optó”.
-
Olga Sánchez Cordero La exsecretaria de Gobernación acusa de ser parte de un grupo que buscaba afectarlo y cuenta que le entregó al entonces presidente López Obrador una lista de supuestos negocios privados y conflictos de interés de Scherer. El exconsejero narra que buscó a AMLO para clarificar lo expuesto en el documento, pero el entonces mandatario federal habría desestimado el asunto calificándolo de “chismes”.
-
Adán Augusto López Hernández El senador es descrito como un político que gobernó Tabasco “a su antojo” y cuya gestión en la Secretaría de Gobernación (Segob) careció de la eficacia política necesaria para resolver conflictos internos graves. Scherer señala que Adán Augusto, junto con Rocío Nahle, fueron responsables de meter maquinaria para destruir manglares en el terreno de Paraíso, Tabasco, sin contar con los permisos de impacto ambiental. También perdió la interlocución política con el Poder Judicial cuando sucedió a Olga Sánchez Cordero.
-
Jesús Ramírez Cuevas El exvocero presidencial y hoy coordinador de asesores de la presidenta Claudia Sheinbaum es descrito como el operador de un “grupo radical” que cercó a López Obrador, filtrando información sesgada para aislarlo de voces moderadas. Scherer también lo acusa de manipular las conferencias “mañaneras”, seleccionando temas y preguntas a modo para inducir al presidente a atacar a enemigos personales.
-
Manuel Bartlett Al director de la Comisión Federal de Electricidad (CFE) durante el sexenio de AMLO, lo califica de mentiroso y responsable del estancamiento del sector eléctrico por razones puramente ideológicas. Lo acusa de engañar al presidente sobre la capacidad de la CFE, provocando la falta de inversión privada y los actuales déficits de energía. Además, señala su aparente necedad en el caso de la planta de Chicoasén, que costó al Estado 300 millones de dólares en un arbitraje.
-
Hugo López-Gatell El exsubsecretario de Salud es señalado en el libro de desestimar criterios científicos para complacer a López Obrador, provocando miles de muertes evitables durante la pandemia de SARS-CoV-2 o Covid-19. “En la Secretaría de Salud había un personaje que hizo mucho daño: Hugo López-Gatell”, dice el exconsejero.
-
Raúl Escandón Sinisterra El exsenador es acusado de usar su posición para promover los intereses de su hermano, Rutilio Escandón, exgobernador de Chiapas. Scherer apunta que Escandón Sinisterra presionó a funcionarios para facilitar el nombramiento de su hermano, algo que el exconsejero jurídico admite en su libro que le “avergüenza”.