La presidenta Claudia Sheinbaum defendió la nueva escuela mexicana y los libros de texto, aclarando que muchos tomaron la reforma como si los libros iban a desaparecer. Señaló que hay demandas de maestros por incluir guías para los libros, siempre bajo el reconocimiento de la libertad de cátedra. Sheinbaum aseguró que la salida de Marx Arriaga de la SEP se debió principalmente a un desacuerdo sobre el contenido de los libros, aunque desaprobaron la forma en que ocurrió. Sin embargo, remató con un mensaje: "Los libros de texto no son patrimonio de una persona". Esta explicación surge en medio de versiones de razones más complejas detrás de su salida, relacionadas con los vínculos de Arriaga con Alex Saab, lo que crea un nudo incómodo para la 4T en un momento de tensión con Estados Unidos. En medio del escándalo, la presidenta también defendió que no estuvo de acuerdo con la notificación de la salida del funcionario, pero no dio más detalles. Mencionó también una medida para incorporar a mujeres en la historia. El nexo de Arriaga con Alex Saab, la clave de su salida de la Secretaría de Educación. "Marx Arriaga no estaba de acuerdo en que hubiera alguna modificación en los libros", afirmó Sheinbaum. "Los libros son perfectibles", repitió la presidenta en varias ocasiones durante su conferencia matutina de este lunes. "Ahí hubo un primer desencuentro", explicó Sheinbaum, agregó que propuso ofrecerle varias opciones, entre ellas un consulado, en reconocimiento a su labor.
La presidenta de México defiende libros de texto y explica el despido del funcionario
Claudia Sheinbaum afirmó que los libros de texto de México no son propiedad de nadie y que el despido del jefe de los libros por desacuerdos sobre el contenido fue inapropiado. En el centro del escándalo están los vínculos del funcionario con el empresario Alex Saab.