Este fin de semana, el alcalde Adrián de la Garza debatió con el exalcalde Luis Donaldo Colosio debido a Next Energy, una empresa cuyo legado en la política mexicana se vuelve cada vez más complicado. Mientras De la Garza debe enfrentarse a un embate mediático, en Baja California otro proyecto fallido tiene (por ahora) bloqueadas las aspiraciones personales de Jaime Bonilla, ambos con intereses en participar en sus respectivos procesos electorales en 2027. Bonilla y De la Garza, en sus respectivas administraciones, trataron de aprovechar el sol que vuelve a Monterrey y a Mexicali, algunas de las ciudades más calurosas de México, creando grandes proyectos fotovoltaicos con la promesa de que esta nueva fuente de energía no solo traería seguridad a las familias de las dos regiones, también funcionaría como un imán de inversiones. Pero ambos obligaron a las administraciones posteriores a pagar el proyecto, dejando los aplausos para Bonilla y De la Garza, pero coartando las posibilidades de Marina del Pilar Ávila y Luis Donaldo Colosio, cosa que a ninguno de los dos les pareció. La diferencia está en que De la Garza y Colosio son de proyectos políticos opuestos. Avila Olmeda y Bonilla fueron de Morena cuando ella anunció la cancelación del proyecto, una investigación sobre el mismo y un proceso legal para recuperar los 172 millones de pesos que habían sido cobrados por el banco Afirme. El caso Next Energy en Baja California se volvió en una herramienta muy útil para la administración de Marina del Pilar, pues ha funcionado como un referente de todas las críticas que tiene la actual administración estatal sobre la anterior: la falta de cuidado con los protocolos gubernamentales, el comprometer recursos de forma multianual y la falta de tacto político para llegar a acuerdos. Además, el arresto de dos representantes de la empresa el año pasado ayudó a la gobernadora de Baja California a demostrar músculo político en tiempos complicados, pues entre su divorcio y el retiro de su visa, el seguir con un proceso legal contra su rival político le dió necesarias victorias en el ojo público. Ahora Colosio parece haber tomado notas de lo ocurrido en Baja California, usando el caso Next Energy para confrontar a De la Garza, cuyas aspiraciones electorales no están legalmente amarradas por el caso, pero que comienzan a complicar su futuro con un yugo mediático. Mientras De la Garza se defiende mediáticamente y busca cómo truncar las aspiraciones de Colosio, afianzando las suyas, Bonilla fue inhabilitado para ejercer el servicio público por tres años por el Tribunal Estatal de Justicia Administrativa, y tendrá que declarar el próximo 5 de marzo en la audiencia inicial por la demanda del gobierno municipal, al mismo tiempo que trabaja en reestructurar al PT en el estado de cara al 2027. Y en el horizonte está el caso de Aguascalientes, donde Next Energy se involucró en una asociación público-privada con la administración municipal que encabezaba la entonces alcaldesa panista Teresa Jiménez. Ahora, en el estado, el dueño de la empresa, Eugenio Javier Maiz Domene, se encuentra en prisión preventiva desde diciembre de 2025.
Escándalo político en torno al proyecto Next Energy en México
Las consecuencias políticas del fracaso de grandes proyectos fotovoltaicos en Monterrey y Mexicali. Alcaldes y exalcaldes se acusan mutuamente, dejando a las administraciones siguientes problemas de deuda y reputación.