La Secretaría de Economía sigue de cerca los pasos de la India que, tal como señaló LPO, apunta a que sus empresas desembarquen en Canadá y México para ocupar el lugar de las inversiones chinas en la región, varias de ellas objetadas por la Casa Blanca. Tan solo el año pasado el comercio entre India y México superó los 10.000 millones de dólares. La apuesta del gobierno de Narendra Modi es tan fuerte que esta semana no tuvo inconveniente en tensionar con los BRICS, grupo de países cuya presidenta rotativa, actualmente, pasa por Nueva Delhi. En un gesto a Trump, el primer ministro asiático evitó acompañar a Brasil, China y Rusia cuyos gobiernos cuestionaron la incursión militar de Estados Unidos en Medio Oriente. Modi se encuentra más en sintonía con los miembros más recientes de los BRICS - Egipto, Etiopía, Emiratos Árabes Unidos e Indonesia -, que mantienen buenos vínculos con la administración republicana. En las últimas semanas el primer ministro se acercó fuertemente a Israel, recibió al premier canadiense Mark Carney y, esta semana, su gobierno no emitió condolencias ante la muerte del ayatolah Alí Khamenei, decisión que le generó críticas internas de los partidos de oposición. Esta disonancia es registrada en el Gobierno de Claudia Sheinbaum: mientras la dirección asumida por la mandataria es la de apostar por el T-MEC, todavía los sectores duros de Morena señalan que México debería ensayar un corrimiento hacia el bloque de los BRICS. La postura de Modi, según señalan en Economía, es otra muestra de que dicho bloque tiene más desacuerdos que coincidencias.
India busca fortalecer su influencia en México y Canadá
La Secretaría de Economía de México observa la política de India de reemplazar las inversiones chinas en la región. El gobierno de Narendra Modi apuesta por entrar en los mercados mexicano y canadiense, creando tensión con el bloque BRICS.