Operación de la Marina contra el Cártel de Sinaloa

Según inteligencia, la Marina de México recibió información de Los Chapitos, permitiendo varios golpes contra el Cártel de Sinaloa. Durante una operación en Querétaro, se detuvo a varios miembros de un grupo rival. Las fuentes lo llaman el momento más delicado para el gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum, ya que la detención podría haber provocado numerosas víctimas mortales.


Operación de la Marina contra el Cártel de Sinaloa

Según la fuente de inteligencia, la Marina ha estado recibiendo información directa o indirecta de Los Chapitos, que les había permitido asestar varios golpes, como uno en febrero, donde capturaron a una treintena de miembros de la organización criminal de Los Salazar, que están relacionados con El Mayo Zambada, en Querétaro. Fuentes de inteligencia lo caracterizaron como el momento más delicado que ha enfrentado el gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum, que comenzó con un desencuentro en el gabinete de seguridad, que pudo resolverse con información que fue llegando casi en tiempo real de que se trataba de una trampa que, de haberse mantenido su detención, podría haber causado la muerte de un número elevado, no cuantificado, de gente inocente. La señora Zambada no fue detenida el jueves, como se informó, sino el miércoles en Álamo, que pertenece a la sindicatura de El Salado, que había sido santuario de la familia por largo tiempo. No sería la primera vez que utilizarían esa estratagema: durante las elecciones federales de 2021, las amenazas, los secuestros y los asesinatos que se hicieron para inhibir el voto, dijeron que los habían realizado Los Mayos. La combinación de los análisis de riesgo que fueron soportados por la información de inteligencia estadounidense, ayudó al gabinete de seguridad a tomar la decisión de no detener a la señora Zambada, que fue protegida y liberada finalmente por “los harfuchos”, como llaman las fuerzas de seguridad mexicanas a los agentes de la Secretaría de Seguridad. De hecho, fue una buena señal de que, pese a las diferencias y tensiones que existen entre García Harfuch y los secretarios de la Defensa, general Ricardo Treviño, y de la Marina, almirante Raymundo Pedro Morales, y de estos dos entre sí, pueden ver todavía el bien mayor. Las fuerzas especiales de la Marina realizaron el operativo, presuntamente con el propósito de capturar a su esposo, Marco Antonio Zazueta Osuna, El Zazuetón, pero en la acción detuvieron a su esposa, que estaba con él, y aparentemente a un menor. Zazueta Osuna, que no es parte de la operación criminal de La Mayiza, pero es un correo de excelencia de la organización, había sido la carnada para tender la trampa. Como lo veían los marinos, era un golpe que necesitaban para ir reconstruyendo su credibilidad y confiabilidad dentro del gobierno, por los rendimientos decrecientes por la profunda corrupción en las aduanas y el contrabando de combustible, que se profundizan por la impunidad que tiene, prácticamente por decreto, el exsecretario, almirante Rafael Ojeda. El arresto y liberación de Mónica del Rosario Zambada, hija de Ismael El Mayo Zambada, que por cuatro décadas fue el jefe del Cártel de Sinaloa, no fue un evento más. De haber caído en la trampa, dijo una fuente de inteligencia, no solo el gabinete de seguridad hubiera resultado afectado, sino que también le habría significado un golpe a la presidenta que solo se hubiera alcanzado a ver en magnitud en función del número de personas asesinadas en esa zona. Una duda que queda en las fuentes de inteligencia es si la acción que planearon realizar Los Chapitos para culpar a La Mayiza, fue unilateral para calentar la plaza de los leales a Zambada, o si tuvieron comunicación con personas en los círculos de la política en la Ciudad de México, que les sugirieron una matanza de gente inocente, o solo autorizaron la operación, como sucedió con otro cártel, el Jalisco Nueva Generación, cuando aprobaron el asesinato de Carlos Manzo, el exalcalde de Uruapan. El repliegue de la Marina no puede considerarse una derrota para los marinos, ni una victoria de la Defensa o la Secretaría de Seguridad. En México no hay ningún proceso en su contra –las hijas de El Mayo, a diferencia de los hijos, siempre han guardado un bajo perfil–, y en Estados Unidos, aunque desde 2007 la Oficina de Control de Activos Extranjeros del Departamento del Tesoro, notificó a dos empresas donde figuraba, como parte del Cártel de Sinaloa. Una era por la ilegalidad de la operación, al no tener órdenes de captura, y la otra era que llevarla a la cárcel iba a provocar inestabilidad y violencia. Pero también es una confirmación de las traiciones que se están viviendo para lograr el descarrilamiento del gobierno de Sheinbaum, en donde el grado de violencia planeada empieza a incluir matanzas de gente inocente. Lo que les notificó Bastidas se inscribía en esa dinámica de apuntar a los adversarios de Los Chapitos. Tras la detención, los militares expusieron varias razones en el gabinete de seguridad para dejarla en libertad. No trascendió porque, intramuros, había un fuerte desacuerdo sobre qué hacer con ella. La información sobre su presencia en El Salado fue proporcionada a la Marina por René Bastidas, apodado El 00, un narcotraficante de lealtades frágiles que fue detenido el año pasado en Cabo San Lucas. Detrás de esto había información de inteligencia estadounidense que fortaleció esa posición, que respaldaba la Secretaría de Seguridad. Las agencias estadounidenses informaron al gobierno mexicano que habían interceptado transmisiones por radio en la frecuencia UHF, que se utiliza en comunicaciones de corto alcance, para enviar órdenes de Iván Archivaldo Guzmán, hijo de Joaquín El Chapo Guzmán, a los jefes locales de sicarios para que se prepararan para ir a esa zona y atacar a personas inocentes, para provocar una matanza y adjudicársela a La Mayiza, para disfrazar una respuesta por la detención de la señora Zambada.