Las autoridades mexicanas analizan dos opciones para financiar la reforma: inyectar dinero o permitir que el IMPI utilice sus recursos excedentes, que suelen enfrentar trabas burocráticas injustificadas. Una novedad interesante de la reforma es la introducción de la llamada “solicitud provisional de patente”, que incorpora una modalidad presente en algunos países y acerca a los inventores a la opción de proteger sus ideas sin tener que agotar las formalidades de una solicitud convencional. El IMPI resguardará esta solicitud por un año para no perder la novedad y permitir reclamarla en ese plazo. La reforma también incluye plazos definidos para la resolución de trámites de registro de marcas y otorgamiento de patentes, con sanciones para los empleados que retrasen sus resoluciones. Obviamente, este cambio tiene nombre y apellido, y no dudamos de que su aplicación para el próximo mundial de fútbol será la mejor prueba de lo necesario de su incorporación a nuestra ley. Otro aspecto interesante de la reforma es la referencia a conductas infractoras que utilicen inteligencia artificial para generar contenido ilegal, asumiendo responsabilidad comercial quien la use. Una vez más, la creación de nuevas leyes o reformas sustantivas se vincula directamente a la firma o renegociación de tratados con Estados Unidos y a la necesidad de presentar un mejor frente en las mesas de trabajo. A lo largo de la iniciativa se percibe el claro ánimo de dotar al sistema de una eficacia que no ha alcanzado, aunque la autoridad administrativa encargada de su aplicación, el IMPI, tiene reconocimiento internacional como uno de los mejores institutos en la materia. En el caso de las patentes, se establece que el examen de fondo se reduzca a un máximo de dos etapas, lo cual en la práctica luce difícil por la complejidad del debate entre el solicitante, que busca ampliar la protección, y la autoridad, que debe eliminar cualquier elemento de dominio público. Debo decir que, más allá de desear que los trámites concluyan en plazos razonables, el registro de una marca o patente debe asegurar niveles superiores de certeza jurídica que garanticen la exclusividad. Tras cursar las formalidades parlamentarias, faltan pocos días para que la anunciada reforma a la Ley federal para la protección de la propiedad industrial entre en vigor. Por lo tanto, los cambios legales deben ir acompañados de mejoras en las herramientas informáticas —muchas basadas en IA— y de la ampliación del cuerpo de examinadores capacitados. A pesar de su limitado alcance, por ahora parece oportuna esta importante aclaración. Si bien la idea es sugerente y puede ser útil para ciertos sectores, es indispensable que los términos amplios de la reforma sean precisados por la reglamentación que la debe seguir. Una de las figuras más polémicas de la reforma es la infracción por “ambush marketing”, que sancionará gravemente cualquier publicidad que una marca realice para vincularse a un evento masivo sin ser patrocinadora oficial. Es decir, no se puede argumentar una excepción si se emplea una marca generada por IA que infringe derechos previos.
Reforma a la Ley de Propiedad Industrial en México
México prepara una amplia reforma a su ley de propiedad industrial, para agilizar la revisión de patentes y marcas, introducir protección provisional de ideas y combatir el uso de IA para la infracción. La reforma está estrechamente ligada a compromisos internacionales.