La Secretaría de Culture aclaró este jueves 26 de marzo que la Colección Gelman es de «carácter privado» y pertenece a coleccionistas mexicanos, no a la Fundación Banco Santander. Este posicionamiento se da después de que la presidenta Claudia Sheinbaum solicitara a la secretaria aclarar el estado de estas obras y expresara que «nuestro deseo es que (la colección) se quede en México». El Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura (Inbal) señaló que el traslado de las obras está sujeto a un «acuerdo de gestión, más no de propiedad», entre Santander y la familia Zambrano, propietaria de la cementera Cemex y dueña de la Colección Gelman. «Los propietarios suscribieron un acuerdo de gestión con la Fundación Banco Santander para la itinerancia internacional de la colección», remarcó el Inbal. De Kahlo a Siqueiros: los pintores de la Colección Gelman. La Colección Gelman es considerada una de las más importantes del arte moderno mexicano, al contener piezas de Diego Rivera, Frida Kahlo, María Izquierdo, Rufino Tamayo, José Clemente Orozco y David Alfaro Siqueiros. Se indicó además que «se prevé su exhibición» en museos mexicanos en un futuro. El cuestionamiento surgió en la conferencia de prensa tras una ola de comentarios en redes sociales que acusan a la Secretaría de Cultura y al Inbal de «sacar ilegalmente» algunas de estas piezas del país. A este reclamo se suma una carta firmada por más de 300 figuras públicas mexicanas, como el curador Cuauhtémoc Medina o la politóloga Denise Dresser, que exigen transparencia al Gobierno de México sobre los acuerdos de transferencia entre Santander y la familia Zambrano. Por ley, ciertas piezas de Kahlo solo pueden exportarse temporalmente al ser declaradas Monumento Artístico. Banco Santander aclaró que «su participación se limita a funciones de gestión, coordinación y difusión cultural». «Este esquema no implica, como se ha reiterado por el Inbal y Santander, transferencia de propiedad, comercialización de las obras ni autorización de exportación definitiva del patrimonio por parte de ninguna autoridad mexicana», resaltó. El Gobierno de México especificó que la salida de la Colección Gelman, que agrupa 30 obras declaradas Monumento Artístico, se autorizó únicamente «de manera temporal, mediante los permisos correspondientes otorgados por el Inbal, garantizando en todo momento su integridad, conservación y retorno a México». En ese sentido, detalló que el acervo, originalmente de los coleccionistas Jacques y Natasha Gelman, regresará al país conforme se desarrolle su itinerancia. Sobre ello, el Inbal indicó que las 30 obras con declaratoria de Monumento Artístico están debidamente registradas, catalogadas y bajo supervisión de la institución, conforme a la Ley Federal sobre Monumentos y Zonas Arqueológicos, Artísticos e Históricos, lo que aporta certeza jurídica sobre su estatus. Actualmente, 68 piezas de la Colección Gelman se exhiben en el Museo de Arte Moderno de la Ciudad de México, aunque serán trasladadas en junio a Santander.
La Colección Gelman se quedará en México
La Secretaría de Cultura de México aclaró el estatus de la célebre Colección Gelman, confirmando que es privada y no será exportada del país. El gobierno garantiza su uso temporal en exposiciones con su retorno obligatorio.