En la Cámara de Diputados se busca reconocer la violencia estética como una modalidad de violencia de género en México, esto al reformar la Ley General de Accesos de las Mujeres a una vida libre de violencias. La diputada de Morena María Teresa Ealy Díaz sostuvo que en espacios como concursos de belleza se han documentado prácticas preocupantes, como críticas constantes al cuerpo, restricciones alimentarias e incluso abuso. "La violencia contra las mujeres adopta formas cada vez más complejas y sofisticadas, muchas de las cuales no se manifiestan mediante agresiones físicas directas, sino a través de mecanismos simbólicos", indicó. ¿Qué propone la Ley de Violencia Estética? La iniciativa define la violencia estética como cualquier acción que imponga estándares corporales que generen presión o condicionen a las mujeres a modificar su apariencia. Por ello, la legisladora destacó que diversos estudios han documentado prácticas sistemáticas en espacios como certámenes de belleza, donde se reproducen presiones sobre el cuerpo femenino mediante restricciones alimentarias, coercitivas, humillaciones públicas e incluso abuso sexual. "El 80% de los participantes han recibido críticas constantes sobre su cuerpo, 50 por ciento han sido obligadas a restringir su alimento o consumir laxantes y 20 por ciento ha sufrido abuso sexual", acotó. Por ello, la iniciativa plantea que este tipo de prácticas deben ser reconocidas como violencia estética, definida como "toda acción u omisión que impongan, promuevan o toleren estándares corporales o de apariencia física que generen presión o coerción". En tanto, la propuesta también establece que las autoridades de los tres órdenes de gobierno deberán implementar medidas de prevención, supervisión y atención en contextos organizados, como concursos o eventos de representación corporal, mediante la emisión de lineamientos, protocolos de actuación y mecanismos accesibles de denuncia, así como campañas de sensibilización.
México busca reconocer la violencia estética como violencia de género
La Cámara de Diputados de México debate una iniciativa para reconocer la violencia estética, como la presión por los estándares de belleza en concursos, como una forma de violencia de género y reformar la ley en consecuencia.