El derrame de crudo en el Golfo de México se ha convertido en un asunto espinoso para el entorno presidencial y, en definitiva, para todo el oficialismo. El sector más duro del obradorismo ha comenzado a realizar maniobras sigilosas en la prensa para culpar del derrame al titular de Pemex Logística, Israel Benitez, responsable de los ductos de la petrolera y hombre de todas las confianzas del secretario de Seguridad Omar García Harfuch. Cerca de García Harfuch señalan que el secretario intentó retirar a Benitez de la petrolera, donde diseñó el plan para evitar el robo de hidrocarburos que había vuelto a crecer en el cierre del sexenio de Andrés Manuel López Obrador, pero que en Palacio pidieron que Benitez continuara a cargo de esa infraestructura crítica. El movimiento arroja, por sí mismo, dos datos muy incómodos: el derrame, desde ya, es responsabilidad de Pemex y el origen sería un problema en los ductos y no un accidente de embarcaciones, como defiende la versión oficial. Aquellos que recelan de García Harfuch hacia 2030 querrían utilizar lo sucedido como un elemento para esmerilar al secretario, pero, desde ya, duda de cualquier movimiento por temor a una acusación fulminante desde Estados Unidos. Operativos enjambre, retiro de visados, filtraciones explosivas, en el sector más duro del obradorismo se está cristalizando la idea de que el secretario de Seguridad tiene la posibilidad de igual a la izquierda más visible con el narcotráfico y el crimen organizado. El año comenzó con advertencias muy delicadas, pero muy presentes, a los propagandistas más duros y lejanos a García Harfuch como Jesús Ramírez, acusado de hacer política con un narcotraficante, Alejandro Páez Varela, que no puede justificar su fabuloso patrimonio y, esta semana, Jenaro Villamil, desacreditado en la propia conferencia matutina. Por otra parte, la tesis de los barcos como causantes del derrame también puede ser complicada para el obradorismo, especialmente si se comprobara que el derrame es responsabilidad de un barco propiedad de la empresa Diavaz, como se ha comenzado a mencionar en redes sociales. Diavaz es una empresa muy allegada a Octavio Romero y a la cual no le fue mal durante la gestión en Pemex del actual paladín de la vivienda social.
Derrame de crudo en el Golfo de México crea problemas políticos para el gobierno
El derrame de crudo en el Golfo de México ha desatado divisiones políticas internas en el gobierno mexicano. Las autoridades intentan identificar a los responsables, mientras que los opositores al secretario de Seguridad ven una oportunidad para desacreditarlo.