El subsecretario de América del Norte Roberto Velasco será designado como nuevo canciller, en un movimiento que se venía anticipando desde diciembre, cuando Juan Ramón De la Fuente había solicitado una licencia por cuestiones personales. Es un guiño a Estados Unidos en una relación bilateral marcada por tensiones. Velasco es un funcionario avalado por el Departamento de Estado y que ha generado buena relación con el embajador Ronald Johnson. También cultiva una amistad de años con el subsecretario de Estado Christopher Landau. El subsecretario, además, ha mostrado músculo interno en la Cancillería al nombrar cónsules, cambiar embajadores y apagar no pocas tensiones generadas por la quietud de De la Fuente. Este es un elemento clave para entender el cambio en la conducción de la política exterior: Velasco ha defendido al Gobierno frente a críticas en EU - tanto en redes como en medios de comunicación - y ese detalle ha marcado una diferencia sideral frente a De la Fuente quien nunca mostró capacidad de respuesta pública. El nuevo canciller, debe decirse, no tiene los pergaminos académicos habituales o una gran trayectoria pero su capacidad de relacionarse con la elite política en Washington, así como una gran capacidad de trabajo, han marcado un abismo sideral en comparación a De la Fuente, cuyo círculo primario llegó a delirar con un proyecto hacia 2030. Velasco, además, no genera demasiadas tensiones internas. Tiene llegada a Palenque y ha logrado transitar con el actual staff presidencial.
Roberto Velasco será el nuevo canciller de México
Roberto Velasco, subsecretario de América del Norte, será el nuevo canciller de México. Su nombramiento, anticipado desde diciembre, es visto como un gesto hacia EE.UU. y un esfuerzo por estabilizar las relaciones bilaterales. Velasco es conocido por sus contactos en Washington y su eficaz estilo de trabajo, en contraste con su predecesor.