Sara Hernández, integrante del Comité ¡Eureka! y esposa de Rafael Ramírez Duarte, víctima de desaparición forzada desde junio de 1977, afirmó que la decisión del Comité contra la Desaparición Forzada de la ONU (CED-ONU) de llevar la situación de México ante la Asamblea General representa un momento "muy importante" e incluso "histórico". Subrayó que haber almacenado los informes, no haber continuado la investigación y mantener sin castigo a los responsables es una prueba de que hoy el Estado no puede, o no quiere, procesar ni siquiera aquellas desapariciones. En marzo de 2024, la Comisión Nacional de Búsqueda (CNB) informó que existían "indicios de localización" de Rafael Ramírez Duarte. Tras solicitar información, Hernández fue citada junto con su familia por la entonces titular del organismo, Teresa Guadalupe Reyes Sahagún. "Reconocer lo hecho desde 2018 a la fecha sirve de poco, o no sirve, si seguimos sin saber dónde está Rafael Ramírez Duarte, quiénes lo desaparecieron y que enfrenten la justicia", expresó. Hernández sostuvo que rechazar dicha determinación implicaría "un retroceso lamentable" y una postura alejada del sentir de las familias. También expresó escepticismo sobre la postura de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH), que descalificó los señalamientos del CED-ONU, al concluir: "Qué esperar de esa Comisión". "¿Cómo podría el CED reconocer esto como suficiente?", cuestionó.
Familias de desaparecidos en México piden cooperación internacional
Sara Hernández, esposa de una persona desaparecida en 1977, calificó la decisión de la ONU sobre México como histórica. Criticó la inacción del Estado, el almacenamiento de informes en lugar de investigar y la impunidad de los responsables, lo que demuestra la incapacidad o falta de voluntad de las autoridades para rendir cuentas.