Las comisiones unidas de Puntos Constitucionales y de Reforma Política-Electoral de la Cámara de Diputados aprobaron el dictamen de la reforma electoral, conocida como 'Plan B'. La iniciativa, presentada por la presidenta Claudia Sheinbaum, busca reducir el gasto público y eliminar privilegios. Modifica los artículos 115, 116 y 134 de la Constitución en materia de integración de ayuntamientos, límites al presupuesto de congresos locales, paridad de género y remuneraciones en organismos electorales. Se prevé que el Pleno de San Lázaro discuta y apruebe el documento este mismo miércoles.
Los morenistas, como María del Carmen Bautista, defienden la reforma argumentando que generará ahorros por más de cuatro mil millones de pesos y pasará de un 'modelo de privilegios a uno de responsabilidad pública'. En contraste, la oposición calificó la propuesta como 'descafeinada', criticando que no aborda problemas estructurales del sistema democrático ni la injerencia del crimen organizado. Diputados del PAN y el PRI afirmaron que México no necesita reformas 'impuestas desde la prisa y la soberbia', mientras que diputadas del PRD la consideraron 'mal construida' y que vulnera el federalismo.