Por ahora, el inicio de este proceso legal se mantiene como un rumor de alto impacto, ya que ninguna de las involucradas ha emitido una confirmación oficial. Según los reportes, se estarían iniciando acciones legales para “silenciar” a diversos medios de comunicación y evitar que se siga hablando del tema. El influencer conocido como ‘el Rey Tocino’ denunció directamente que el mánager de las famosas lo amenazó con una demanda si continuaba “despotricando” contra ellas.
Audios filtrados y amenazas
La situación de Paola Suárez es particularmente delicada tras la filtración de un audio donde presuntamente amenaza a su exnovio con fabricar delitos en su contra.
El equipo legal entra en acción
La controversia tomó un tinte más oscuro cuando el periodista Jorge Carbajal y otros creadores de contenido denunciaron intentos de amedrentamiento por parte del equipo de las artistas. Lo que comenzó como una serie de comentarios “de broma” realizados hace más de una década ha escalado a un proceso legal que presuntamente busca silenciar a quienes critican a Wendy Guevara y Paola Suárez. Tras la viralización de videos donde ambas expresan “gustos culposos” por menores de edad, las influencers se encuentran en el ojo de un huracán digital que no parece dar tregua.
Influencers denuncian amedrentamiento por parte del mánager de Wendy y Paola
El origen del escándalo y la “cancelación”
En los clips rescatados por internautas, Wendy admitía fijaciones por un menor, mientras que Paola mencionaba atracción por adolescentes de entre 15 y 16 años. La popularidad de “Las Perdidas” enfrenta su momento más crítico. “Si es necesario, te siembro dos o tres cosas para que te metan al bote”, se escucha en la grabación, lo que ha reforzado las críticas sobre su integridad. Los usuarios de redes sociales argumentan que personas con “gustos tan cuestionables” no deberían tener espacio en los medios de comunicación.
¿Silencio forzado?
Aunque ambas salieron a ofrecer disculpas, asegurando que se trató de un “error” o un “chiste” para ganar vistas en sus inicios hace 10 u 11 años, la indignación pública ha derivado en una campaña de cancelación masiva.