La universidad anunció posible expulsión y acciones legales ante la Fiscalía por la amenaza de bomba.
La dirección de la universidad declaró que está considerando la expulsión de los responsables y entregará los materiales a las autoridades competentes.
"No toleraremos estas amenazas", se lee en el comunicado oficial. "Nuestra principal prioridad es la seguridad de los estudiantes y el personal".