El equipo femenino mexicano Oceanida ha logrado un hito histórico al convertirse en el primer equipo latinoamericano en cruzar el océano Atlántico a remo. Su trayectoria, de aproximadamente 4,800 kilómetros, los llevó desde "La Gomera" en las Islas Canarias (España) hasta Antigua y Barbuda, en el Caribe. La expedición, organizada por Atlantic Campaigns y conocida como World's Toughest Row, inició el 12 de diciembre de 2025 y culminó el 28 de enero de 2026. El equipo está integrado por Eugenia Méndez, Andrea Gutiérrez, Ana Lucía Valencia y Lucila Muriello.
Antes de este logro, Abraham Levy había sido el único mexicano en realizar este cruce en solitario, y ninguna mujer mexicana lo había conseguido hasta ahora. Durante la travesía, una flota de veleros acompañó a los equipos a distancia para evitar que un problema se convirtiera en una emergencia, sin actuar como barcos de rescate.
"Afirman creer en el derecho a vivir sin violencia y en la posibilidad de romper las restricciones sociales que aún persisten en México". Con cada kilómetro recorrido, el equipo buscó inspirar a más mujeres a perseguir sus metas, al tiempo que subrayó la urgencia de cuidar la Tierra y proteger el océano. "Creemos en nuestras mujeres, nuestra Tierra, nuestros mares y nuestra fuerza", señalan, invitando a otros a "cruzar sus propios océanos".
Durante el cruce del Atlántico, todos los equipos enfrentan privación del sueño, llagas de sal y un desgaste físico constante, además del reto mental de convivir con el océano durante semanas. Cada embarcación cuenta con pequeñas cabinas, su único refugio, y espacio limitado para lo esencial. Las naves están completamente equipadas y no pueden recibir ayuda externa; cuentan con potabilizadoras de agua, paneles solares y sistemas de rastreo. La alimentación se basa en comida deshidratada de la marca mexicana Tente En Pie, diseñada para expediciones de larga duración.
Las remeras mexicanas completaron el cruce en 45 días, 1 hora y 35 minutos. Al llegar a Barbuda, fueron recibidas con aplausos y celebraciones por familiares y seguidores. El proyecto Oceanida nació con dos compromisos: el cuidado del Océano y la promoción de la igualdad de oportunidades para las mujeres. Además, colaboran con iniciativas sociales como el Fondo Guadalupe Musalem y se unieron a la campaña Big Plastic Pledge para reducir residuos, especialmente plásticos de un solo uso.
En su manifiesto, las integrantes de Oceanida explican que su travesía tiene como propósito visibilizar a las mujeres fuertes, resilientes y libres. Antes del cruce, recibieron entrenamiento en primeros auxilios, supervivencia y navegación. Durante el viaje, se turnaban para remar durante dos horas, lo que les permitía descansar y mantener un ritmo constante.