El empate entre Cruz Azul y América en una nueva edición del Clásico Joven no solo dejó análisis futbolísticos, sino también una gran preocupación en el entorno celeste: la lesión de Nico Ibáñez, quien tuvo que abandonar el encuentro encendiendo las alarmas en el cuerpo técnico.
La jugada que encendió las alarmas El delantero argentino salió visiblemente afectado durante el partido, lo que generó preocupación inmediata en la banca de Cruz Azul. En un inicio, incluso se llegó a especular con una posible lesión de gravedad, lo que elevó la tensión entre aficionados y medios de comunicación. Sin embargo, con el paso de las horas, el panorama comenzó a aclararse gracias a la actualización del cuerpo técnico.
La declaración de Nicolás Larcamón Tras el encuentro, el técnico Nicolás Larcamón habló sobre el estado de su jugador y buscó llevar calma a la afición cementera. De acuerdo con lo expresado por el entrenador, la lesión de Nico Ibáñez aparentemente es muscular, específicamente en la zona del gemelo, descartando en primera instancia un problema más grave. El estratega también aclaró que, hasta no tener los estudios médicos definitivos, no se puede dar un diagnóstico cerrado, pero insistió en que no hay señales de una lesión ligamentaria ni tendinosa, lo cual habría significado una baja mucho más prolongada.
"¿SERÍA UNA LESIÓN MUSCULAR? 🤔" "Aparentemente sería una lesión muscular en el gemelo."
Las declaraciones de Larcamón ayudan a tranquilizar a la afición de Cruz Azul, aunque el club seguirá a la espera de los estudios oficiales para conocer el diagnóstico definitivo y el tiempo que estará fuera de las canchas.
A la espera del parte médico oficial Por ahora, Cruz Azul mantiene la cautela. El cuerpo técnico y médico del equipo esperan los resultados finales para determinar el tiempo de recuperación de Ibáñez y confirmar el alcance real de la lesión. Mientras tanto, el mensaje es de optimismo moderado: no sería una lesión de larga duración, pero sí una molestia muscular que deberá ser tratada con cuidado.
La lesión de Nico Ibáñez no parece, al menos de momento, tan grave como se temía en un inicio.