«Pero, cada proceso que optimicemos con IA en nuestras organizaciones, es energía, recurso y emisiones que potencialmente estamos reduciendo”, apuntó. ¿Qué es la IA generativa y cuál es su impacto ambiental? En ese sentido, la líder empresarial, precisó que actualmente existen dos modelos de inteligencia artificial: la tradicional y la generativa. «Entonces, el reto es cómo utilizar la IA de manera estratégica”, acotó. ¿Cómo se debe regular la IA? Para Cordelia Bortoni, directora de Growth Konfort, la regulación de la inteligencia artificial debe ir más allá del impacto social o la privacidad de los datos, dado que esta tecnología está teniendo un alarmante impacto ambiental que daña no solo los ecosistemas y la vida. «Siempre hablamos del tema del impacto social, impacto de la privacidad de los datos. Precisamente, la IA generativa no solo analiza datos, sino que crea contenidos como textos, imágenes o gráficos. Por ello, este tipo de herramientas pueden llegar a consumir hasta 4 mil 600 veces más energía por consulta que un modelo tradicional, explicó Bortoni. «El reto no es frenar nunca la inteligencia artificial, porque si nos frenamos nos vamos a quedar atrás porque vivimos en un mundo donde ya está evolucionando. Sin embargo, su crecimiento acelerado también está revelando un problema poco discutido: su impacto ambiental. De mantenerse el ritmo actual de adopción — especialmente de la IA generativa— la demanda energética asociada a esta tecnología podría multiplicarse hasta 24 veces hacia el año 2030, de acuerdo con el reporte Sustainable AI Scaling. Este crecimiento implica un reto importante, como es el aumento del consumo energético, que se traduce en más emisiones y un aumento en el calentamiento global, justo cuando los gobiernos buscan reducir su impacto ambiental y proteger la biodiversidad. En entrevista con Publimetro, Cordelia Bortoni, directora de Growth Konfort, comentó que a nivel global los centros de datos consumen alrededor del 1.5% de la electricidad a nivel global, es decir 415 TWH al año, por lo que con este incremento sería cerca de 945 TWh en solo cuatro años. «Sí, el uso de la inteligencia artificial impacta muchísimo en el calentamiento global. Pero con este reporte queremos abrir la conversación dentro de las organizaciones y eso eventualmente empujará a una legislación, son datos duros y que reflejan el impacto ambiental», concluyó. La inteligencia artificial se ha convertido en una herramienta clave para la operación de empresas, medios de comunicación, bancos y plataformas digitales.
Impacto ambiental de la IA generativa
La líder empresarial Cordelia Bortoni advierte sobre la alarmante huella ambiental de la IA generativa, que consume miles de veces más energía que los modelos tradicionales. Para 2030, la demanda energética de la IA podría crecer 24 veces, empeorando el calentamiento global. Ella llama a regular esta tecnología.