El aumento en el costo laboral no solo tendrá un impacto en la informalidad, sino que implica una amenaza creciente de pérdida de empleos debido a la automatización. Proteger a los trabajadores es una obligación. A pesar de ello, el costo laboral sigue siendo uno de los más bajos de Latinoamérica. Este incremento en el costo del trabajo asalariado está relacionado con los aumentos al salario mínimo y otras reformas como aumentos en vacaciones, cuotas patronales al IMSS, entre otras. Sin embargo, en la era de la IA, esto se vuelve contraproducente porque puede acelerar el proceso de automatización. Contratar a alguien en México no cuesta solo su sueldo; la empresa paga un 44% adicional en prestaciones y obligaciones. El problema es que en México estamos haciendo exactamente lo contrario: subir el costo del trabajo justo cuando las máquinas se están volviendo más baratas. Los sistemas fiscales necesitan reformarse para adaptarse a la era de la IA. En el mismo estudio, se menciona que el costo del trabajo asalariado se duplicó entre 2013 y 2023. Esto nos hace reflexionar acerca de la posibilidad de que los humanos perdamos nuestros trabajos al ser reemplazados por agentes de IA. La automatización puede ser inevitable, pero será menos dañina si nos da tiempo de adaptarnos. Además de este efecto negativo del alto costo del empleo formal, la inteligencia artificial ha venido a complicar el balance de riesgos en el mercado laboral. Los autores mencionan que muchos sistemas fiscales han privilegiado los impuestos al trabajo sobre los de capital, lo que mina la capacidad de recaudación de los países. Específicamente, esta investigación encuentra que un aumento del 10 por ciento en el salario mínimo incrementa la adopción de robots en aproximadamente 8 por ciento. La población ocupada informal en México es el 55 por ciento del total como consecuencia del alto costo del empleo formal. Diversos estudios han buscado evidencia de esto y no han encontrado pérdidas de trabajo de forma significativa. México necesita una discusión seria sobre el costo del empleo formal en la era de la IA. El avance en la inteligencia artificial agrega un elemento importante de complejidad a la evaluación de beneficios y costos de este tipo de reformas. Un estudio reciente en Estados Unidos muestra que los aumentos en el salario mínimo están relacionados con una mayor adopción de tecnologías de automatización. Siempre ha sido difícil encontrar un balance entre la protección de los trabajadores y la generación de empleo. Sin embargo, la amenaza es real y hay que tomarla con seriedad. La historia económica nos muestra que es prácticamente imposible detener el uso de los avances tecnológicos, pero se pueden mitigar sus efectos negativos. Pero hacerlo encareciendo el trabajo formal, en el momento en que la automatización está al alcance de las empresas, puede terminar perjudicando a los mismos trabajadores que se quiere proteger. En este contexto, México está encareciendo al empleo formal, lo que puede resultar contraproducente. Un par de investigadores de la universidad de Virginia proponen reformar los sistemas fiscales para reducir la carga impositiva sobre el trabajo. La reciente reforma laboral que reducirá la jornada de trabajo a cuarenta horas semanales es uno más de los cambios que encarecen la generación de trabajo formal. La inteligencia artificial es capaz de realizar cada vez más tareas de forma eficiente. Un punto importante es que nuestra capacidad de adaptación a los cambios requiere tiempo. Algunos de estos cambios han tenido efectos mayoritariamente positivos: la reducción reciente de la pobreza en México ha sido impulsada, en parte, por los aumentos recientes en los salarios.
Aumento del costo laboral en México y la amenaza de automatización
En México, el costo del trabajo formal está aumentando, lo que en la era de la inteligencia artificial podría acelerar la automatización y provocar pérdida de empleos. Se necesita una reforma fiscal para proteger a los trabajadores y adaptarse a las nuevas tecnologías.