México ya está entre los países más atractivos para la inversión. Subió al lugar 19 a nivel global, su mejor posición en siete años, y avanzó al quinto sitio entre mercados emergentes, informó la consultora global Kearney. A través del Índice de Confianza de Inversión Extranjera Directa 2026, señaló que tal resultado se sostiene en una mejor percepción para hacer negocios y en la calidad del talento laboral, factores que explican gran parte del avance en el ranking. El reto ahora es mantener el ritmo. Para consolidar su posición, el país necesita reforzar certeza jurídica, mejorar la eficiencia regulatoria y sostener condiciones que mantengan el flujo de inversión en el mediano plazo, arrojó la consultora. Estados Unidos y Canadá ocuparon primero y segundo lugar de los mejores países para la inversión extranjera en 2026, seguido de Japón, China y Alemania. El informe, que solo reporta a los 25 países que ofrecen mejores condiciones para invertir, arrojó que México recuperó la confianza de los inversionistas y logró su mejor posición durante el sexenio de la llamada 4T. El año pasado, la economía mexicana –por poco– se quedó fuera del exclusivo top: ocupó la última posición, la número 25. Entre 2020 y 2023, con el expresidente Andrés Manuel López Obrador, el país fue excluido y en 2024 ocupó puesto 21. Ahora en el segundo año de la presidenta Claudia Sheinbaum avanzó a su mejor posición en siete años, con un precedente de 40 mil 870 millones de dólares en Inversión Extranjera (IED) en 2025, «reforzando su perfil como destino creciente de inversión», destacó Kearney. El Índice de Confianza de IED reportó que el avance de seis lugares de México –del 25 al 19– se explica por mejoras en: Facilidad para hacer negocios: 31%, Talento y habilidades de la fuerza laboral: 28%, Desempeño económico: 25%, Recursos naturales: 24%. Kearney explicó que la integración de cadenas de suministro en la región de Norteamérica y la búsqueda de mayor resiliencia fortalecen a la economía mexicana como parte de una plataforma regional altamente productiva. Refirió que, aún con un entorno global incierto, México mantiene ventajas frente a choques externos y se refuerzan las tendencias de nearshoring y reshoring, que promueven la relocalización de inversiones y plantas de producción. Aunque, «persisten retos para que el país mantenga su atractivo ante la IED y la fortaleza en sectores industriales clave, especialmente en industria ligera como las manufacturas», que explica 92% de las exportaciones mexicanas. Para consolidar el avance en la atracción y captación de Inversión Extranjera Directa, México debe reforzar sus habilitadores de inversión: Debe elevar la competitividad mediante innovación tecnológica, mayor eficiencia regulatoria y mejor desempeño de la economía doméstica. Los inversionistas requieren una mayor certeza jurídica y protección de sus derechos y de propiedad como condiciones estables para desplegar capital. Necesita reforzar la colaboración público-privada en inversiones, a través del Plan México, además de lograr una mayor integración regional, mediante la «renegociación» del T-MEC; puntos que son determinantes para materializar inversión de largo plazo.
México ya está entre los países más atractivos para la inversión
México subió al puesto 19 a nivel global en atractividad para la inversión, su mejor posición en siete años. Una mejor percepción del entorno de negocios y la calidad de la mano de obra impulsaron este éxito. Ahora, el país debe fortalecer la certeza jurídica y la eficiencia regulatoria para mantener su lugar.