Economía Política Del país 2026-04-13T05:49:02+00:00

Crisis de medios: los bots de IA roban contenido y socavan los ingresos

El aumento de la actividad de bots de IA ha provocado el robo en tiempo real de contenido de los medios, lo que ha causado una caída del 96% en el tráfico y socava las principales fuentes de ingresos de la industria editorial, como las suscripciones y la publicidad. A pesar de esto, los usuarios confían más en el periodismo generado por humanos.


La crisis de los medios de comunicación está siendo acelerada por los bots de inteligencia artificial (IA), que no sólo roban el contenido de las editoriales para dar respuestas rápidas y sintetizadas a los usuarios de chatbots como ChatGPT, Perplexity o Gemini, sino que, al hacerlo en tiempo real, tienen un impacto más inmediato y directo en los ingresos de las empresas de información. Sólo en la segunda mitad del año pasado, la actividad de bots de IA aumentó 300 por ciento y los medios de comunicación son el segundo sector donde más se concentran, de acuerdo con un estudio de Akamai. Buena parte de este tráfico no sólo busca entrenar a los modelos de IA para que sepan cómo responder a los usuarios, como ya se hace, sino para robar en tiempo real el contenido de los medios para dar una síntesis de las noticias de última hora mediante sus chatbots. “A medida que los usuarios resuelven sus consultas con chatbots de IA en lugar de acceder directamente a los sitios de las empresas editoriales, las visitas a las páginas y el tráfico de referencia disminuyen significativamente”, expone Akamai. Aunque los chatbots hagan referencia a alguna de las fuentes en que se basan para hacer el resumen que presentan al usuario, hacen esta recopilación sin consentimiento de las editoriales, lo que expone el despojo de propiedad intelectual de estos modelos. Aunque se citen algunas de las fuentes usadas por los chatbots, eso no resuelve el problema de la reducción del tráfico. “Los bots de IA están socavando mecanismos de ingresos como los muros de pago, los modelos de suscripción y las fuentes de ingresos basadas en publicidad, de los que depende la industria editorial”, de acuerdo con el informe de Akamai. Hay dos tipos de bots que dominan el tráfico en línea. Por un lado están los rastreadores, que captan información para entrenar a los modelos de IA, y por otro los recopiladores o recolectores, que acceden en tiempo real a la información de los portales de noticias para darla al usuario de chatbots, en perjuicio de los derechos intelectuales de las empresas de medios. En un contexto en el que Internet cada vez está más copado por las máquinas, los recopiladores se han multiplicado y concentran actualmente una cuarta parte del tráfico de IA realizado en las plataformas de medios. El tráfico automatizado en Internet crece ocho veces más rápido que el humano; el año pasado, 95 por ciento de la actividad generada por IA se concentró en tres sectores: comercio minorista y electrónico, distribución de contenidos en tiempo real (streaming), medios de comunicación y el turismo. “Estos son los sectores verticales donde los datos estructurados y actualizados con frecuencia tienen el mayor valor comercial para los productos de IA, y donde estos prometen la mayor utilidad para los usuarios finales”, explicó Human. En el sector editorial, entre julio y diciembre de 2025, OpenAI, Meta y ByteDance fueron los tres principales proveedores de agentes de IA que afectaron a las empresas de medios. “Los bots de IA están minando los flujos de ingresos principales, como la publicidad y las suscripciones, al tiempo que aumentan los costos de infraestructura y disminuyen la visibilidad de la marca”, puntualizó Patrick Sullivan, director de tecnología y estrategia de seguridad de Akamai. Sin embargo, los usuarios siguen otorgando mayor credibilidad al periodismo que asumen realizado por humanos. Una encuesta del Pew Research Center apunta que la mitad de los estadunidenses adultos consideran que la IA tendrá un impacto negativo en las noticias que reciben. 41% de adultos estadunidenses afirman que la IA redactaría peores noticias que los periodistas, y seis de cada 10 personas prevén que la IA diezmará los puestos de trabajo en los medios durante las próximas dos décadas. 92% de los encuestados coinciden en la preocupación ante la posibilidad de recibir información inexacta de la IA.