En el marco del Día Mundial contra la Lepra, la Secretaría de Salud, a través del CENAPRECE, mantiene activa una estrategia integral para prevenir el incremento de casos de lepra en el país, una enfermedad que desde 1994 dejó de ser considerada un problema de salud pública en México. La estrategia nacional se sustenta en vigilancia epidemiológica permanente, detección oportuna, tratamiento efectivo, capacitación médica y educación comunitaria, con especial atención en zonas con antecedentes de transmisión.
Uno de los ejes centrales del programa es la realización de Jornadas Dermatológicas en municipios y localidades consideradas endémicas, donde personal especializado identifica casos probables, realiza valoraciones clínicas y toma muestras diagnósticas directamente en campo. Estas acciones se concentran en zonas que han reportado casos en los últimos cinco años o donde existen antecedentes familiares, principalmente en Sinaloa, Oaxaca y Guerrero. Estas jornadas permiten interrumpir oportunamente posibles cadenas de transmisión y garantizar el inicio inmediato del tratamiento en los casos confirmados.
Como parte del monitoreo epidemiológico, la búsqueda activa en menores de 15 años es un indicador clave del control sanitario. De acuerdo con la especialista, no deben registrarse casos en este grupo etario, ya que su presencia podría indicar transmisión activa y sostenida en la comunidad. Gracias a la donación internacional de la poliquimioterapia, el tratamiento se otorga de manera gratuita en todas las unidades del sector salud del país. Ante cualquier mancha indolora o sospecha clínica, las autoridades sanitarias recomiendan acudir de inmediato a la unidad de salud más cercana.
El CENAPRECE también impulsa el desarrollo de una plataforma de información en tiempo real, diseñada para facilitar la detección temprana y la implementación inmediata de estrategias de intervención sanitaria. De manera complementaria, se realizan acciones de educación continua dirigidas al personal de salud, así como talleres comunitarios orientados a reconocer de forma temprana los signos y síntomas de la lepra, particularmente en familias con antecedentes de la enfermedad.
La lepra es una enfermedad infecciosa crónica causada por Mycobacterium leprae, que afecta principalmente la piel y los nervios periféricos. Su período de incubación prolongado, que puede variar entre cinco y 20 años, hace indispensable el diagnóstico temprano, ya que, sin tratamiento oportuno, puede ocasionar discapacidad y deformidades permanentes. La directora del Programa de Micobacteriosis subrayó que la lepra es curable y que el diagnóstico oportuno y el tratamiento adecuado son fundamentales para evitar nuevos contagios. Desde 1994, México cumple con el criterio de la OMS de registrar menos de un caso por cada 10 mil habitantes.