Un caso particular difundido en la red social X mostró la solicitud de inscripción de un individuo en la licenciatura de Arquitectura de la UVM, campus Coyoacán, generándole una ficha de pago mensual de 7,774 pesos bajo un esquema de beca. También compartieron la inscripción de revendedores en bancos de inversión y funerarias como Gayosso, con el objetivo de que los contacten para ofrecerles sus servicios. Paralelamente, el movimiento se ha escalado al ámbito institucional a través de una alianza con la organización de consumidores TecCheck. Mediante una petición en Change.org, solicitan a la Secretaría de Economía la apertura de una investigación interinstitucional que involucre a la Profeco y a la Comisión Antimonopolio. El texto de la petición detalla las irregularidades: “La fila virtual estaba llena de fallas, la página web tenía constantes errores, los precios de los boletos se incrementaban de manera inexplicable, y cuando finalmente lograbas ingresar, los boletos de platino ya estaban vendidos”. El objetivo es analizar el sistema de precios dinámicos, el funcionamiento de las filas virtuales y la presunta ineficacia de los filtros para evitar el uso de bots. Los organizadores argumentan que la Profeco, por sí sola, carece de las atribuciones necesarias, por lo que requieren una acción coordinada del Estado. “Exigimos que Ticketmaster OCESA sea retirado de la venta de boletos en México y que se implementen regulaciones más estrictas sobre la transparencia y ética en la venta de entradas”, sentencia la petición. A las 7 de la noche del martes 27 de enero, la petición contaba con más de 231 mil firmas verificadas. Esto lo han aprendido Ticketmaster, Ocesa y los revendedores luego de la caótica venta de entradas para los conciertos de BTS. Tras agotarse las localidades en minutos, el colectivo BTS Army denunció el acaparamiento masivo de boletos por parte de revendedores. Melissa Salinas, coordinadora de BTS Army México, afirmó que las fans identificaron revendedores con hasta 600 boletos. Ante esta situación, los seguidores de la banda surcoreana articularon una respuesta masiva contra los revendedores. Integrantes del fandom identificaron a personas que ofertaban boletos en redes sociales y utilizaron sus datos para registrarlos masivamente en servicios educativos y financieros. En redes sociales compartieron capturas de pantalla de estos registros. No hagas enojar a Army.
Los fans mexicanos de BTS declaran la guerra a los revendedores de boletos
Tras la caótica venta de boletos para BTS, los fans mexicanos, Army, iniciaron una campaña masiva contra los revendedores. Registran los datos de los vendedores en sitios web de universidades, bancos e incluso funerarias, exigiendo una investigación contra Ticketmaster y Ocesa.