En México, la interrupción del tratamiento antirretroviral (TARV) y la falta de servicios comunitarios están aumentando el riesgo de fracaso virológico y hospitalizaciones por enfermedad avanzada. Según estudios, entre 2014 y 2022 el número de muertes atribuibles a VIH avanzado superó el 50 %, revertiendo avances de la década pasada. El diagnóstico tardío y la insuficiente prevención combinada reflejan fallas sistémicas en atención primaria y hospitalaria. La mayoría de las muertes ocurre en jóvenes con bajo nivel educativo y acceso limitado a seguridad social, señal de inequidades estructurales. Se destaca la necesidad de integrar la prueba, el inicio inmediato de TARV y la oferta activa de profilaxis pre‑exposición (PrEP) para reducir la mortalidad.
Crisis del VIH en México
México enfrenta un aumento de mortalidad por VIH debido a retrasos en el diagnóstico y falta de prevención. Conocer factores de riesgo, intervenciones y estrategias es clave para una acción eficaz.